• Jueves, 23 de Noviembre de 2017

Un boirense denuncia ante la Guardia Civil la inseguridad que padecen por falta de iluminación

Un boirense denunció hace algo más de un año la situación de inseguridad que sufren en la Rúa Principal, en pleno casco urbano de su localidad, pero en todo el tiempo transcurrido no ha logrado que se diera ningún paso para conseguir que revierta la situación.

Un boirense denuncia ante la Guardia Civil la inseguridad que padecen por falta de iluminación
El denunciante indica que la zona se llena de basura, incluso jeringuillas usadas
El denunciante indica que la zona se llena de basura, incluso jeringuillas usadas

Un boirense denunció hace algo más de un año la situación de inseguridad que sufren en la Rúa Principal, en pleno casco urbano de su localidad, pero en todo el tiempo transcurrido no ha logrado que se diera ningún paso para conseguir que revierta la situación. En aquel momento, aprovechó la presencia del conselleiro de Industria en un acto de la ABE para solicitar la reposición de un punto de luz para que la gente se sintiese más segura pero, aunque el alcalde le llegó a decir que el mismo se colocaría el buzo y lo colocaría, todo sigue igual. Ante la pasividad del máximo responsable municipal, este vecino ha decidido dar un paso más para tratar que se atienda su demanda en beneficio del resto de los residentes de ese mismo entorno, y presentó una denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de la villa.
Esa denuncia hace referencia a un delito de daños que tuvo lugar hace una semana y que consistió en una pintada en la puerta de la entrada principal de la discoteca de su propiedad, de nombre Tonos. El texto de la misma, que fue realizada con pintura negra, pone “Aquí no se puede e”, por lo que el denunciante imagina que nos autores, de los que desconoce su identidad, no pudieron terminar la frase, posiblemente porque no les llegó la pintura, pues el bote de la misma estaba vacío en el suelo, concretamente sobre la acera.

Al ser preguntado si esta era la primera vez que le sucedía un hecho de esas características, el dueño del establecimiento hostelero y de ocio respondió que nunca antes le habían hecho otras pintadas. Sin embargo, precisó es habitual que se encuentre en la entrada, sobre todo los fines de semana, restos de envoltorios de drogas, de botellas de bebidas alcohólicas, preservativos usados y hasta jeringuillas. Al igual que la pintada, sostiene que ello es consecuencia de que la farola que iluminaba esa zona la tiró un coche hace un par de años y que pese a que le solicitó al alcalde en repetidas ocasiones que la repusiera, todavía no lo ha hecho. Añade que después de efectuar un mantenimiento del lugar, con limpieza y retirada de los desperdicios que dejan a la puerta de su local durante los fines de semana, la misma situación se vuelve a repetir siete días más tarde. l