• Sábado, 25 de Noviembre de 2017

El aprendizaje que nos dejó la catástrofe del Prestige

“Sempre se aprende, pero moito máis dos erros que dos acertos que poda haber nos operativos humanos. Estanse sacando conclusións e un aproveitamento moi grande de toda aquela traxedia que foi tan dramática para Galicia”.

El aprendizaje que nos dejó la catástrofe del Prestige
una barrera absorbente evitó que el vertido entrase al río coroño
una barrera absorbente evitó que el vertido entrase al río coroño

“Sempre se aprende, pero moito máis dos erros que dos acertos que poda haber nos operativos humanos. Estanse sacando conclusións e un aproveitamento moi grande de toda aquela traxedia que foi tan dramática para Galicia”. Con esta palabras se expresó el subdirector xeral de Gardacostas de Galicia, Lino Sexto, al referirse a lo que ha supuesto la catástrofe del petrolero Prestige y su influencia en los planes de intervención ante un episodio de contaminación marina accidental. El plan de contingencias ante este tipo de eventualidades, Camgal, prevé el desarrollo de simulacros para activar el dispositivo necesario. Ayer se desarrolló uno en Boiro pensado para comprobar la eficacia de los medio e instruir al personal que participa en el operativo, y que llamó poderosamente la atención por su gran despliegue, con 98 personas y medios materiales que, por primera vez, se movilizaron por mar, tierra y aire.
El ejercicio supuso la simulación de una marcha de fuel de origen desconocido que ocupaba una superficie de 80.000 metros cuadrados -realmente era el lodo de los fondos marinos que removieron las lanchas con sus motores- que se acercaba a la playa de Barraña y que podría afectar tanto al puerto deportivo de Escarabote y corría el riesgo de entrar al río Coroño. Ante esta eventualidad, se dio la voz de alarma y despegó el helicóptero Pesca I para hacer un reconocimiento de la zona afectada por la mancha, y se arrojaron al mar seis boyas de deriva de Intecmar para hacer un seguimiento del vertido y las barreras anticontaminación para proteger el banco marisquero de Barraña colocaron barreras y la dársena de Escarabote, así como de carácter absorbente en la desembocadura del citado cauce fluvial. El producto contaminante retenido en las barreras y el que permanecía en el mar fue recuperado con un skimmer -equipo que absorbe las sustancias contaminantes. Por último, se recogieron las aves que pudieron verse afectadas para llevarlas al centro de recuperación de animales en Oleiros, se limpió la zona de la playa a la que llegaron los residuos procedentes del vertido y fueron transportados a los centros gestores habilitados.
Además del Pesca I, se desplegó el remolcador Sebastián do Campo; las embarcaciones Salvamar Sargadelos, María do Río y de Protección Civil; cuatro camiones de Sasemar, Portos, Axega y Gardacostas; cuatro barreras -dos de contención, una selladora y otra absorbente- y otros medios. Todo ello estuvo coordinado desde un puesto de mando con la más avanzada tecnología instalado a pie de playa.