• Martes, 26 de Septiembre de 2017

Condenan a 27 meses de cárcel al pobrense que agredió a otro al que vio con su mujer en la cama

La sección sexta de la Audiencia Provincial, con sede en Santiago, condenó al pobrense José Antonio Santiago Martís a 2 años y 3 meses de cárcel como autor criminalmente responsable de un delito

Condenan a 27 meses de cárcel al pobrense que agredió a otro al que vio con su mujer en la cama
José Antonio Santiago reconoció la agresión durante el juicio oral | CHECHU RÍO
José Antonio Santiago reconoció la agresión durante el juicio oral | CHECHU RÍO

La sección sexta de la Audiencia Provincial, con sede en Santiago, condenó al pobrense José Antonio Santiago Martís a 2 años y 3 meses de cárcel como autor criminalmente responsable de un delito de lesiones con deformidad a Antonio Manuel Rivas Gey, de la misma localidad, al que sorprendió con su mujer en la cama. En la sentencia, que rebaja considerablemente los seis años de prisión solicitados por la Fiscalía y la acusación particular, y contra la que cabe interponer recurso de casación, el magistrado le reconoce al condenado los atenuantes de confesión, embriaguez y dilaciones indebidas como muy calificada, así como la agravante de abuso de superioridad, pero no el de ensañamiento. No le reconoce el eximente de trastorno mental transitorio, ni los atenuante de arrebato y de reparación del daño que reclamó su abogada.

Del mismo modo, en concepto de responsabilidad civil, fija que deberá indemnizar a la víctima con 18.200 euros por las secuelas, otros 2.880 euros por los días de curación de las heridas y la cantidad que en ejecución de sentencia se determine por la colocación de implantes de reposición de dientes, con el límite máximo de 4.140 euros. Y deberá abonar al Sergas 4.231 euros por las asistencias médicas prestadas a la persona que fue agredida. En la sentencia se especifica que en caso de que el acusado afronte esos pagos, de modo que la víctima halle una adecuada “restitutio in integrum” pecuniaria, la sala adelanta ya su informe favorable a una eventual petición de indulto parcial, que permita acceder al ahora condenado al beneficio extraordinario de suspensión de la pena privativa de libertad impuesta.

El juez consideró probado que el acusado atacó por sorpresa a la víctima, a la que encontró junto a su mujer tumbado en una cama del domicilio familiar, y que el agredido quedó conmocionado tras los primeros puñetazos que recibió en el rostro. Añade que Antonio Manuel Rivas sufrió traumatismo craneoencefálico, fractura de los huesos de la nariz, pérdida de tres dientes, heridas incisas múltiples en la ceja izquierda, párpado inferior y labios, y que para su curación precisó de intervención quirúrgica de urgencia con anestesia local, tardando en curar 60 días, de los que ocho fueron de hospitalización. En la sentencia se señala que José Antonio Santiago ingiriera varias consumiciones alcohólicas, lo que unido a la situación que percibió en el interior de su domicilio, “disminuyó levemente sus capacidades cognoscitivas y volitivas. Y añade que tras los hechos, el acusado telefoneó a su padre para que avisase a la policía ya que temía haber hecho una barbaridad, y luego se entregó voluntariamente.