• Martes, 24 de Octubre de 2017

La criminóloga Icíar Iriondo cree que el móvil de la desaparición de Diana Quer pudo ser una venganza

La criminóloga Icíar Iriondo llevó a cabo hace unos meses una investigación de apoyo -no paralela- a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, sobre la desaparición de Diana Quer

La criminóloga Icíar Iriondo cree que el móvil de la desaparición de Diana Quer pudo ser una venganza
La joven madrileña Diana Quer lleva más de trece meses y medio desaparecida
La joven madrileña Diana Quer lleva más de trece meses y medio desaparecida

La criminóloga Icíar Iriondo llevó a cabo hace unos meses una investigación de apoyo -no paralela- a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, sobre la desaparición de Diana Quer, ocurrida cuando regresaba sola desde el recinto de la fiesta del Carme dos Pincheiros hacia su casa de veraneo en A Pobra en la madrugada del 22 de agosto de 2016. Lo hizo por encargo a su despacho por parte de SOS Desaparecidos -hace días se rompió esa colaboración-, desarrollando un trabajo de campo que la llevó al lugar de los hechos, en donde estudió la zona y analizó la movilidad geográfica de la adolescente y de sus captores, con un informe de las rutas que pudo tomar y otras cuestiones. Una conclusión que sacó de ello fue que el móvil del secuestro pudo ser el de saldar una deuda, económica o de otra índole, así como una motivación sexual, o incluso las dos juntas, “siendo Diana el instrumento sexual de esa venganza”, matizó. Lo que si descarta es que la desaparición fuera voluntaria.


Esa y otras averiguaciones que logró se las trasladó a los investigadores de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, pero no sabe si las tuvo en cuenta. Frente a los que aún opinan que se pudo tratar de un ataque puntual de los autores de la desaparición, Icíar Iriondo considera que fue algo planificado. A esa conclusión llega como consecuencia de los resultados de su investigación criminológica, la falta de indicios sobre lo sucedido y el enigmático correo electrónico que recibió SOS Desaparecidos que remitió alguien que presuntamente suplantó la identidad de la joven de Pozuelo y en el que decía: “Hola, estoy bien necesito estar un tiempo fuera de España. Saludos, Diana Quer”.
Iriondo indicó que acceder al sumario pemitiría avanzar en la investigación, revisándolo y haciendo una reconstrucción de los hechos y de las comunicaciones, así como practicar nuevas diligencias, pero que para eso es necesario que alguno de los padres se persone en la causa una vez que se procedió al levantamiento del secreto de las actuaciones practicadas. De hecho, esta criminalista indicó que en los contactos que mantuvo con la madre de Diana Quer, y que fueron previos a la adopción a esa medida del juez instructor, “nunca me dijo que no quería acceder al sumario e incluso se mostraba expectante sobre su contenido, pero una vez que se decidió el archivo provisional de la causa le pareció mal y no quiso personarse en la causa, al igual que su exmarido”. Icíar Iriondo señaló que su despacho criminalístico no siguió investigando, pero que si contactan con ellos no dudarán en hacerlo, precisando que “me gustaría seguir en el caso”.


Iriondo cree, al igual que se apuntó más de una vez en este periódico, la UCO cuenta ya con sospechosos, pero que les faltan las pruebas con las que demostrar su implicación. Sobre el iPhone 6 de Diana, que fue arrojado a la ría desde el viaducto a la altura de Cespón, señala que la investigación se centró en el aparato para obtener información, pero afirma que no se han obtenido resultados. “Nosotros siempre valoramos que el teléfono móvil no fue con diana. El estudio forense del celular permitió saber que estuvo 4 minutos parado en la misma zona en la que supuestamente fue secuestrada”, precisó. Eso le lleva a pensar que se le pudo caer de las manos en el momento del secuestro y que los captores se fueron dejándolo allí. Así cree que es posible que lo hubiera recogido otra persona ajena a los hechos y que trató de desbloquearlo siete veces y que se deshizo del mismo poco después, tirándolo desde el viaducto de la AG-11 o al tener conocimiento de la investigación.