Denuncian que el entorno de la Praza de Teruel es punto de venta de droga

Residentes en la Praza de Teruel y su entorno, en pleno casco urbano de Ribeira, califican de muy triste que uno de los barrios originarios de la antiguamente conocida como “ciudad blanca de la Ría de Arousa” se haya convertido

Denuncian que el entorno de la Praza de Teruel es punto de venta de droga
Los residentes denuncian el lamentable aspectos que presenta la zona | CHECHU RÍO
Los residentes denuncian el lamentable aspectos que presenta la zona | CHECHU RÍO

Residentes en la Praza de Teruel y su entorno, en pleno casco urbano de Ribeira, califican de muy triste que uno de los barrios originarios de la antiguamente conocida como “ciudad blanca de la Ría de Arousa” se haya convertido en uno de los principales puntos negros de venta de droga de la localidad. Algunos de ellos afirman que es continuo el ir y venir de consumidores y vendedores de sustancias estupefacientes “que tanto perjudican a la juventud, que se supone que son el guturo de nuestra sociedad, y que cada vez se introducen en ese consumo a edades más tempranas”, subraya uno de los vecinos del lugar.

Los ribeirenses que se sienten afectados por esa situación afirman que a diario se venden y consumen drogas como hachís y marihuana, y que cualquiera puede comprobarlo si se aventura a pasar por la referida plaza y las calles Churruca y Teruel. Incluso, precisan que a veces el olor a marihuana se percibe a medida que uno se aproxima a las inmediaciones de esas vías públicas. “No es de extrañar que estas calles se encuentren sucias y descuidadas hasta el extremo de que los vecinos del barrio del Pombal las rodean para evitar pasar por ellas y cruzarse con el ‘personal’ que las ensucia”. Añaden que tampoco es de extrañar que lo eviten temiendo por su seguridad “dado el grado de exaltación que alcanzan esos individuos en determinados momentos del día”, puntualizan.

Ocultación de sustancias
Estos vecinos del entorno de la Praza de Teruel indican que las fachadas y persianas de algunas viviendas se encuentran rotas y con pintadas, las cajas de registro de los contadores del agua y de la luz están rotas en su mayoría y señalan que, al parecer, en el interior de las mismas ocultan sus sustancias, ante la sospecha de alguna esporádica redad que puedan llevar a cabo las fuerzas de seguridad. “El que antes era un barrio tranquilo se ha convertido de unos años a esta parte en una zona en la que parece que ya no es agradable vivir y que está olvidado por quienes tienen la obligación de preocuparse por el binestar de los demás”, agregaron.

Estos vecinos se preguntan que, si el objetivo de las últimas intervenciones urbanísticas en la ciudad es tratar de humanizar el casco urbano, por qué estos barrios con con estructura urbana tradicional caen en el olvido por parte de las autoridades y pierden el carácter de tranquilo barrio marinero, donde hace años vivir era sinónimo de disfrutar de las calles y de los vecinos. “Humanizar no es sinónimo de empedrar y olvidarse de lo empedrado. ¿Se trata de un olvido porque son zonas visibles a los ojos de pocos? ¿Sería un mercado de la droga si estuviera en primera línea del Malecón? ¿O es que es necesario que algún afortunado adinerado se mude al barrio del Pombal para que se ‘humanice’ lo que los consumidores y vendedores de drogas deshumanizan?”, se preguntan varios residentes.

Con ánimo positivo y en busca de solución a los problemas que se registran desde hace tiempo y que nadie se atrevió a atacar para frenaro eliminar, los residentes sugieren que sería bueno que se tomasen medidas por parte de quienes debieron hacerlo hace tiempo. “Por higiene, por seguridad,... en definitiva, por sentido común, sería bueno rescatar del olvido y volver a humanizar un barrio que, además de bonito, pertenecía a todos y no sólo a los que lo dominan día tras día”, concluyeron.

Despoblamiento
La Praza de Teruel y su entorno, situados en el barrio en el que se empezó a gestar la ciudad de Ribeira, ha visto en los últimos años como se está registrando el fenómeno de la desplobación, pues ya son muchas personas y familias concretas que, al no soportar más esa situación, se han visto obligadas a dejar sus hogares allí para trasladarse a otros lugares, provocando la marcha de muchos vecinos de dicho barrio. Los afectados señalan que mientras no se actúe la delicada situación no va a revertir.