Un exmatrimonio se cruza denuncias por violencia de género y lesiones tras protagonizar un conflicto en Aguiño

Un exmatrimonio riveirense se cruza denuncias tras protagonizar un altercado en Aguiño. Mientras el exmarido acusa a ella de causarle lesiones, la exmujer lo denunció por violencia de género.

Un exmatrimonio se cruza denuncias por violencia de género y lesiones tras protagonizar un conflicto en Aguiño
El suceso registrado la tarde del lunes en la Rúa Sálvora llamó la atención de vecinos y transeúntes   CHECHU RÍO
El suceso registrado la tarde del lunes en la Rúa Sálvora llamó la atención de vecinos y transeúntes CHECHU RÍO

Un exmatrimonio riveirense se cruza denuncias tras protagonizar un altercado en Aguiño. Mientras el exmarido acusa a ella de causarle lesiones, la exmujer lo denunció por violencia de género. Después de que en días pasadas trascendió lo sucedido y que la Policía Nacional detuviera al hombre, al que tomó declaración como investigado por el referido delito, sus familiares están interesados en que se conozca su versión. El padre del arrestado indicó que “o meu fillo non foi detido, senón que foi a declarar á comisaría porque lle botaron un expray”, pero lo corrige un familiar diciendo que si fue arrestado, pero añade que a ella también le sucedió lo mismo. Fuentes consultadas por este periódico indicaron que ambos tienen la condición de investigados, pero la diferencia es que el varón fue detenido y la mujer no.
José Manuel Prado Rey, padre del aguiñense arrestado por violencia de género, indica que su hijo hace siete años que no ve a la descendencia del matrimonio, lo mismo que sus abuelos paternos, por lo que dice que son “mala xente”. Asegura que su hijo fue a hablar con ella a su negocio por ese motivo, “pero xa o estaban esperando e empezaron a vareazos con él e botoulle un expray aos ollos”. Dice que luego fueron dos policías a su casa y le indicaron lo que pasara y que él les dijo que su vástago fuera al médico, en donde le hicieron un parte de las lesiones, que adjuntó a su denuncia contra la que fue su esposa durante 13 años. Afirma que el único mal que hizo fue decirle a ella “vou ir aí que quero falar cos rapaces”, pero cuando llegó no estaban. Dijo que son “unha familia na que ninguén tivo nada que dicir do meu fillo nin dos demais. Eu teño que defender ao meu fillo e máis nun pobo como Aguiño, onde él queda como unha piltrafa”.
La exmujer mantiene que lo ocurrido es lo que puso en la denuncia en comisaría, de que su expareja se personó en su lugar de trabajo y empezó a aporrear el cristal del mismo, al tiempo que le decía a ella y su novio que salieran. Ella le pidió que se marchase, algo que dice que no sólo no hizo sino que la emprendió con ella a empujones y patadas, a lo que respondió defendiéndose. Contó en su apoyo su novio, y empezó la pelea entre los dos hombres en el interior del local, para acabar en la vía pública a la vista de varias personas. Recordó que ella requirió la presencia policial, al igual que varios vecinos con sus llamadas al 112, y que fruto de las lesiones y de su estado de ansiedad fue evacuada por el 061 al Hospital do Barbanza.
Esta denunciante declaró que no le consta ninguna llama de su exmarido y que éste nunca se interesó por los hijos de 13 y 17 años que tienen en común y apunta que el pasado lunes no acudió a su negocio para recriminarle el cumplimiento de la custodia, sino que está convencida que fue a agredirla. “Non parece lóxico que chegando a España o 30 de decembro que se acorde o último día das vacacións, e mesmo presenta ante a Policía os billetes de ida do avión”, indicó. Afirma que ya denunció en 2011 a su exmarido por incumplir el régimen de visitas que estableció la juez. Esta mujer añadió que en todo el tiempo que llevan separados, no dejó de recibir amenazase insultos de parte de su exmarido y que se intensificaron desde que ella tiene pareja.

PENSIÓN ALIMENTICIA
La parte de la familia del detenido por violencia de género dice que éste le entregó un Audi A4, el piso donde vivían, dos solares y la mitad de una casa valorada en unos 360.000 euros, “que cando se tratou de vender, ela non quixo”. La exmujer dice que quien se negó a venderla cuandop había un comprador fue él, y añadió que contra su exmarido se sigue un procedimiento judicial, con ejecución y embargo de bienes por incumplimiento de la obligación de pensión alimenticia a sus dos hijos, y añade que tampoco está pagando la parte que le corresponde la hipoteca, “que estou afrontando eu”.