Familias de desaparecidos acuden a la nave del hallazgo de Diana y la convierten en pequeño santuario

El lugar de Somoza, en la parroquia rianxeira de Asados, trata de volver a la normalidad después de que las dos últimas semanas resultasen bastante convulsas tras el hallazgo,

Familias de desaparecidos acuden a la nave del hallazgo de Diana y la convierten en pequeño santuario
Familiares de desaparecidos de Galicia depositan velas y flores junto la nave | CHECHU
Familiares de desaparecidos de Galicia depositan velas y flores junto la nave | CHECHU

El lugar de Somoza, en la parroquia rianxeira de Asados, trata de volver a la normalidad después de que las dos últimas semanas resultasen bastante convulsas tras el hallazgo, en la última madrugada del años pasado, de los restos mortales de Diana Quer sumergidos en el agua limpia de un aljibe que hay en la antigua fábrica de gaseosas “La Pitusa” -reconvertida en un almacén de muebles de Maite Rial y actualmente en desuso-, que provocó un gran dolor, por el suceso en si, y una revolución por la invasión de medios de comunicación, que empezó a cesar a partir de que el pasado jueves se llevó a cabo una inspección ocular en la nave para buscar restos biológicos que puedan tener que ver con el crimen. Ese asombroso sosiego que preside la aldea se ve roto por el ir y venir de personas, tanto andando como en coche, que se detienen para depositar flores o velas en el improvisado altar que se montó al saberse de la localización del cadáver.
Resulta extraña la jornada en la que no acudan hasta la nave de Somoza familiares de personas desaparecidas en diferentes puntos de la geografía de Galicia, como sucedió recientemente con unos padres que no saben que fue de su hijo. Allí depositan cirios encendidos y ponen flores e incluso rezan para suplicar que aparezcan y acabe el calvario que sufre al no saber donde están, como les pasó a los padres de la joven madrileña durante casi 500 días y sus respectivas noches hasta que el rianxeiro detenido por el crimen José Enrique Abuín, “Chiclé”, confesó el lugar en el que arrojó los restos mortales de Diana en la madrugada del 22 de agosto. Incluso apareció colgado del cordón policial un enigmático cartel con un mensaje, escrito con bolígrafo, en el que puede leerse “yo también soy tu padre. D.E.P.”. En un ramo se recuerda a Diana con el mensaje “por ti y por todas las mujeres que luchamos, ¡ni una menos!”.
De todos modos y pese a que ya no hay el alboroto de días previos, los vecinos creen que tardarán en olvidar lo ocurrido e incluso apuntan a que posiblemente nunca lo hagan, pues tragedias como la de la joven madrileña son suceso que dejan una profunda huella. El hecho de que el investigado por el crimen sea natural de la misma aldea, aunque residiera en otra parroquia del municipio rianxeiro, concretamente en Outeiro (Taragoña), es algo que creen que no contribuirá a hacer borrón y cuenta nueva. Dicen que pese a ser mentiroso, fanfarrón y que lo condenasen por narcotráfico, no creían que se tratase de un depredador sexual, ni que fuese capaz de cometer un crimen tan atroz, aunque algunos dicen que sabían que la hermana gemela de su mujer lo denunció por violación.
Desde el Concello de Rianxo indicaron que desde el departamento de Servizos Sociais se le está prestando a la familia todo el apoyo que precisa, incluyendo el de carácter psicológico, en especial a la hija del detenido, para que no vea alterada la normalidad en su vuelta a las aulas.