• Miércoles, 20 de Septiembre de 2017

Infantil y Primaria inician las clases con 169 alumnos menos que el curso pasado

El curso escolar en los centros de Educación Infantil y Primaria arrancó ayer en la comarca -al igual que en la mayoría de localidades gallegas- y lo hizo con un total de 5.179 niños matriculados, lo que supone una reducción de 169 chiquillos  en relación al comienzo del último año académico.

Infantil y Primaria inician las clases con 169 alumnos menos que el curso pasado
Los niños de cuatro años del colegio Bayón, de Ribeira, posaron muy felices en el primer día de clase | CHECHU RÍO
Los niños de cuatro años del colegio Bayón, de Ribeira, posaron muy felices en el primer día de clase | CHECHU RÍO

El curso escolar en los centros de Educación Infantil y Primaria arrancó ayer en la comarca -al igual que en la mayoría de localidades gallegas- y lo hizo con un total de 5.179 niños matriculados, lo que supone una reducción de 169 chiquillos  en relación al comienzo del último año académico. Mientras 1.528 se corresponden con los ciclos de Infantil, otros 3.651 estudiarán en las aulas de Primaria, y los 21 restantes son de Educación Especial. Ribeira sigue siendo la localidad de O Barbanza cuyos colegios suman el porcentaje más alto de alumnos, con 2.375 (692 en Infantil y 1.695 en Primaria), lo que representa el 45,85% del total de los cuatro municipio, seguido de Boiro con 1.393 (411 y 978), Rianxo con 792 (240 y 552) y A Pobra con 650 (184 y 466).
La de ayer fue una jornada de presentaciones, por lo que no se avanzó en las materias, algo que sucederá a partir de hoy, salvo en los centros educativos de Rianxo, en donde esta semana, por la coincidencia con las Festas da Guadalupe tradicionalmente la mayoría de los escolares no acuden a clase, aunque algunos que si van o que sus padres deciden llevarlos a los colegios, pero básicamente se trabaja a un ritmo bastante lento. Frente a la imagen de niños llorando o gritando en su primer día de colegio que se veía con mucha frecuencia, desde los colegios indican que, aunque hay excepciones, ahora ya no les cuesta tanto desprenderse de sus padres, posiblemente porque se socializan bastante antes al ir a guarderías o ludotecas. l