“Nigeria” amenaza y agrede a un hostelero al que responsabiliza de su último ingreso en prisión

Los pobrenses no salieron ayer de su asombro al conocer que Rubén Silva García, “Nigeria”, de 35 años, uno de los delincuentes comunes que más alarma social viene causando en los últimos años vuelve a estar en libertad.

“Nigeria” amenaza y agrede a un hostelero al que responsabiliza de su último ingreso en prisión
Nigeria salió de la cárcel cinco días después de dictarse su prisión preventiva | CHECHU
Nigeria salió de la cárcel cinco días después de dictarse su prisión preventiva | CHECHU

Los pobrenses no salieron ayer de su asombro al conocer que Rubén Silva García, “Nigeria”, de 35 años, uno de los delincuentes comunes que más alarma social viene causando en los últimos años vuelve a estar en libertad. Uno de los aspectos que más les extraña es que, en esta ocasión, tan solo permaneció cinco días en la cárcel provincial de Teixeiro, pese a que a sus espaldas estaba cargando con un total de 14 robos en los dos últimos meses en viviendas y negocios de la villa y alrededores.

Si la indignación de la ciudadanía ya era suficientemente grande, ésta vez fue todavía a más al enterarse de que un hostelero de la villa recibió la visita de Nigeria horas después de quedar en libertad y volver por A Pobra. Fue en torno a las cuatro de la madrugada de este miércoles, cuando estaba a punto de cerrar las puertas del local, el conocido delincuente accedió a su interior y se dirigió al propietario responsabilizándolo de su último ingreso en prisión. Cabe señalar que el dueño de ese establecimiento lo sorprendió dentro del local cuanto estaba robándole, por lo que denunció esos hechos ante la Guardia Civil. Al parecer, después de un intercambio de palabras, Nigeria se abalanzó sobre él y le ocasionó diversas heridas y lesiones, entre las que figuraban una por debajo del ojo y otra en una pierna, por lo que durante las horas siguientes se le podía apreciar una evidente cojera. Este empresario hostelero acudió a un centro asistencia para recibir atención médica por esas lesiones. Del mismo modo, le arrojó una botella de vidrio a otra persona que acompañaba al empresario hostelero, pero a la que no logró alcanzar. A mayores, hacia las tres de la tarde de ayer, el hostelero se volvió a encontrar con ese individuo, teniendo que volver a escuchar sus amenazas.

Estaba previsto que en el transcurso de la tarde, el agredido acudiera al cuartel boirense de la Benemérita para denunciar a Nigeria por esos hechos, acompañando el parte de lesiones que le proporcionaron en el centro de salud. Mientras esto sucedía, el resto de la ciudadanía y los integrantes de los cuerpos de seguridad reaccionaron con desmoralización y señalaron que este tipo de decisiones judiciales crean una sensación de impunidad, aunque una vez le salgan los juicios posiblemente ya no vuelva a salir a la calle, pues mientras tanto reincide en delitos. Pero, subrayan que mientras tanto tienen que seguir soportando su acción delictiva “ata que alguén se tome a xustiza pola súa man, pois incluso se permite o luxo de andar ameazando ás súas vítimas”.

Añadieron que con decisiones como la referida no les extraña que a las fuerzas de seguridad se les quiten las ganas de detenerlo cuando esté en busca y captura, aunque saben que “son bos profesionais e eles si que cumprirán coa súa labor, aínda que é para quitarlle as ganas a calquera”.