• Viernes, 20 de Octubre de 2017

El pequeño comercio de A Pobra reedita su plan de inclusión laboral

La Asociación do Pequeno Comercio de A Pobra do Caramiñal pondrá en marcha en septiembre la segunda eidición del programa de inclusión laboral de personas con discapacidad.

El pequeño comercio de A Pobra reedita su plan de inclusión laboral
Gracias al convenio firmado ayer se formó a 10 personas con discapacidad intelectual | cedida
Gracias al convenio firmado ayer se formó a 10 personas con discapacidad intelectual | cedida

La Asociación do Pequeno Comercio de A Pobra do Caramiñal pondrá en marcha en septiembre la segunda eidición del programa de inclusión laboral de personas con discapacidad. El colectivo se plantea como objetivo a largo plazo la construcción de un centro especial de empleo, pero por el momento están centrados en la segunda fase del programa que comenzaron hace un año y en la formación de los asistentes a los talleres. Entonces se desarrolló el proyecto piloto en el que participaron 10 alumnos con discapacidad intelectual. De ellos, 8 fueron contratados. 
En esta primera experiencia se invirtieron 118.785,93 euros de los que la Deputación de A Coruña aporta casi el 80 % con 95.000 euros. Ayer firmaron el convenio de colaboración la diputada de Bienestar Social, Educación e Políticas de Igualdade, Ánxela Franco, y la presidenta de la asociación de pequeños comerciantes de A Pobra, Amparo Cerecedo. La responsable provincial indicó que se trata de un programa “pioneiro e completo que establece o proceso para a formación e a integración laboral de persoas con discapacidade no sector do comercio”. 
Amparo Cerecedo también añadió que esta iniciativa “afonda tamén na modernización dos propios establecementos”. La diputada felicita a la asociación porque el programa incluye “áreas que contribúen á dinamización do comercio, ademais de promover a contratación de persoas con discapacidade”.
Formación y empleo 
El programa de inclusión laboral de la Asociación do Pequeno Comercio de A Pobra está organizado en dos partes, una teórica y otra práctica. Los participantes recibieron clases para aprender a trabajar en los diferentes sectores, desde la alimentación al textil y después atendieron la tienda escuela de la asociación de empresarios. Tras la experiencia, 8 personas de las 10 que participaron fueron contratadas. En el proceso participaron profesionales de los diferentes campos y una educadora social. 
El colectivo de comerciantes hizo balance de este proyecto piloto que surgió de las inquietudes de miembros de la junta directiva y para que la proximidad del comercio local repercuta en la ciudadanía. Así, para siguientes ediciones se plantean ampliar las horas de formación para facilitar el aprendizaje de las personas. l