• Sábado, 19 de Agosto de 2017

RIANXO - La Policía Judicial de Noia descarta que se registrase un intento de secuestro a una niña de 12 años

Cuatro efectivos de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Noia se desplazaron a primera hora de la tarde de ayer hasta Rianxo para investigar una denuncia por un supuesto intento de secuestro a una niña de 12 años. 

RIANXO - La Policía Judicial de Noia descarta que se registrase un intento de secuestro a una niña de 12 años
Lugar en que la niña de 12 años indicó que le había asaltado un individuo para intentar secuestrarla      CHECHU RÍO
Lugar en que la niña de 12 años indicó que le había asaltado un individuo para intentar secuestrarla CHECHU RÍO

Cuatro efectivos de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Noia se desplazaron a primera hora de la tarde de ayer hasta Rianxo para investigar una denuncia por un supuesto intento de secuestro a una niña de 12 años. Después de varias horas de indagaciones, sus efectivos descartaron que se registrase ese hecho, que no existió tal intención y que la imaginación de la menor de edad le jugó una mala pasada, por lo que no hubo motivo para la alarma social. Las primeras indagaciones practicadas por esos miembros de la Benemérita ya apuntaban ciertas dudas sobre la veracidad del hecho denunciado, y en las primeras horas de la noche permitieron determinar que simplemente coincidió una situación en la imaginación le jugó a la niña una mala pasada. Se le cruzó un chico que corría hacia su trayectoria y ella se asustó. Además, las tres personas que iban en el interior del vehículo ya pudieron ser identificadas y el instituto armado pudo corroborar que no hubo tan tentativa de secuestro, pues son chico normales y sin antecedentes.

Esos investigadores de la Benemérita estuvieron peinando parte de la villa en busca de las pistas que permitan esclarecer lo sucedido. Una de sus primeras acciones fue la de comprobar la veracidad de los hechos denunciados, y para ello le tomaron declaración a la menor. Esta última les había dicho que a las doce y media de la mañana fue víctima de un individuo alto, calvo, de ojos claros, que vestía un chándal oscuro y al que no conocía de la zona. Detalló que también había un automóvil alargado y de color rojo, parecido al vehículo de su abuelo, en el que iban otras tres personas, y la abordó. Ella acabada de salir de su casa y caminaba sola por la acera de la Rúa Arcos Moldes para dirigirse por una pista del mismo nombre hacia la vivienda de sus abuelos.

La chiquilla le comentó a sus familiares que ese hombre se bajó del referido coche y trató de cogerla, pero que consiguió escapar, aunque el individuo que supuestamente la había asaltado le siguió durante varios metros. Fuentes próximas a la chiquilla indicaron que “non é unha rapaza asustadiza, pero nesta ocasión si que o estaba, aunque poco a poco se fue recuperando y tranquilizando”. Los investigadores no parecían tener demasiado claro que fuera cierto ese intento de secuestro y estuvieron trabajando con cautela hasta última hora de la jornada, y también tomaron declaración a otras personas, entre las que se encontraron los individuos que habían asustado a la muchacha, e inspeccionaron la zona en la que la menor indicaba que tuvieran lugar los hechos que les relató. Uno de ellos fue, incluso en un par de ocasiones, el empleado de un taller de reparación de aparatos electrónicos de consumo, pues por la villa circuló el comentario de que la muchacha se había escondido allí en su huida. Pero, en manifestaciones efectuadas a este periódico, ese trabajador dijo que ninguna niña había entrado allí a la hora en que se indicaba que ocurrieron los hechos.

La denuncia sobre lo que la niña la niña de 12 años creyó haber visto la presentó su abuelo en el cuartel de la Guardia Civil de Rianxo, en donde se puso en marcha toda la mecánica establecida para este tipo de casos, con la finalidad de tratar de localizar y detener a ese individuo, extendiéndose la alerta de búsqueda al resto de la provincia de A Coruña y la de Pontevedra, y no se descartaba que, con el paso de las horas, se ampliase el radio de acción.

Las reacciones sobre esta alerta de intento de secuestro no se hicieron esperar a partir de que se difundieron las primeras informaciones. Coincidieron en expresar su preocupación por el hecho, “pois é para non andar nin tranquila pola rúa”, dijo una estudiante del instituto Félix Muriel, en el que también está matriculada la joven asaltada, que como la mayoría de los alumnos no acudió ayer a clase debido a la jornada de huelga estudiantil, y por el estado de la víctima y sus familiares. También expresaron su deseo de que cojan pronto a los responsables y que pasen largas temporadas en prisión “pois xente así sobra desta sociedade”, puntualizaron. Afortunadamente, los hechos a los que se hacía referencia en esos comentarios nunca llegaron a producirse.