• Martes, 21 de Noviembre de 2017

Reportaje | De peñas por Rianxo

La Praza Castelao de Rianxo se convirtió durante dos horas y media en un campo de juegos para que las juadalupeñas se divirtieran en el día reservado para ellas dentro de la programación de las Festas da Guadalupe.

Reportaje | De peñas por Rianxo
La carrera de contenedores de las juadalupeñas en Rianxo ofreció espectaculares imágenes y alguna que otra caída | CHECHU RÍO
La carrera de contenedores de las juadalupeñas en Rianxo ofreció espectaculares imágenes y alguna que otra caída | CHECHU RÍO

La Praza Castelao de Rianxo se convirtió durante dos horas y media en un campo de juegos para que las juadalupeñas se divirtieran en el día reservado para ellas dentro de la programación de las Festas da Guadalupe. Pese a que el día también incluía la visita de la imagen de A Moreniña a la iglesia parroquial y varias actuaciones de la Banda de Música de Padrón, las miradas de los rianxeiros estaban puestas en esa gran explanada tomada literalmente por los miembros de las peñas que, del orden de una treintena, le dieron gran colorido a la villa, pues no había esquina en la que uno no se tropezase con las vistosas camisetas de cada uno de esos grupos con nombres de lo más variopintos.
No todas ellas participaron en los juegos, pues sus integrantes encontraron la diversión en ver a los que se atrevían a enfrentarse a las competiciones que se vienen repitiendo año tras año, pero también a las novedades. La juadalupeña Sexto Sentido impuso su dominio en la prueba de relevos,  con carrera de sacos, la carretilla y del huevo en una cuchara, al igual que hizo en la carrera de contenedores, que es la que despierta más interés. En otros dos juegos, concretamente en el de romper huevos en sus oponentes y en el de comer plátanos sin usar las manos, se impuso la peña Bevax. En romper globos en el culo de un compañero estuvieron más rápidos los integrantes de Mamá ca chejei. El broche de oro se puso con el juego de curling, al que este año se incluyeron unos bolos que había que derribar. Tras sumarse a la sesión vermú con la orquesta Abanico, la fiesta se trasladó al parque de A Martela, donde hubo romería, más juegos, pinchadiscos y la Festa da Cor, en la que las camisetas de las peñas se tiñeron con polvos arrojados al aire al son de diferentes canciones. l