• Martes, 21 de Noviembre de 2017

Residentes de un edificio de A Pobra denuncian ser víctimas de agresiones por parte de vecinos

Los residentes de un edificio de la Rúa Atalaia, en A Pobra, están hartos desde hace años de unos inquilinos, de los que aseguran que no dejan de causarles molestias a cualquier hora del día

Residentes de un edificio de A Pobra denuncian ser víctimas de agresiones por parte de vecinos
Uno de los vecinos conflictivos manchó paredes, suelo y puertas con su sangre |  CEDIDA
Uno de los vecinos conflictivos manchó paredes, suelo y puertas con su sangre | CEDIDA

Los residentes de un edificio de la Rúa Atalaia, en A Pobra, están hartos desde hace años de unos inquilinos, de los que aseguran que no dejan de causarles molestias a cualquier hora del día y de la noche. Recuerdan que en 2005 uno de los propietarios, que los había denunciado por impago de las cuotas de la comunidad, acabó vendiendo su piso al no aguantar más la presión a la que lo sometían. Precisaron que para evitar mayores conflictos incluso pagaban de sus bolsillo los gastos de reparación de los desperfectos que ocasionan en el mobiliario del edificio de viviendas.
Pero, ahora deciden dar el paso de denunciarlo públicamente, pues precisan que lejos de solucionarse la situación ha empeorado ostensiblemente. No aguantan más, sobre todo después de que hace una semana, en lo que califican como un “arrebato de los habituales”, se empezaron a ensañar con el mobiliario del edificio y acabaron agrediendo al dueño de una de las viviendas y su hija que habían salido de su casa para interesarse por lo que pasaba al escuchar el ruido de los golpes. De hecho, aseguran que los arrastraron para sacarlos de su propia vivienda y se ensañaron con ellos, causándoles múltiples contusiones. Al varón lo sujetaron por el cuello y casi lo asfixian y a su hija le dejaron los brazos y el costado llenos de magulladuras.
Ese testigo añadió que, por si eso fuera poco, a continuación uno de ellos se autolesionó en los brazos y el pecho con un cristal de una ventana del pasillo que da al patio de luces, frente al domicilio de las víctimas. De esas heridas, que el mismo se provocó trató de culpar a sus víctimas. Y agregó que incluso trató de echar abajo la puerta del piso de los agredidos, pero fracasó en su intento, por lo que desistió. Luego, se dirigió al centro de salud para que le curasen de las autolesiones, mientras sus víctimas llamaron al 112 y a la Guardia Civil, aunque no fue detenido. Los residentes en el edificio de la Rúa Atalaia indicaron que, no contento con lo que había hecho momentos antes, nada más regresar del centro de salud el vecino molesto agredió a otro residente que había presenciado los hechos descritos.
Por todo ello, desde la comunidad de propietarios comunicaron que en su última reunión celebrada esta semana acordaron el inicio de “medidas serias” contra ellos. De hecho, precisaron que ya contrataron los servicio de una abogada para emprender las acciones que sean oportunas.