• Sábado, 25 de Noviembre de 2017

RIVEIRA.- Un vecino amenaza con matarse con una navaja al acudir la Policía Local alertada por una fuerte discusión

El barrio residencial de Abesadas, en el casco urbano de Riveira, fue escenario en torno a la una y media de la tarde de ayer de un suceso que acabó con la detención de un vecino de 45 años, cuya identidad responde a las iniciales Á.E.L.G., tras recibirse una alerta de que en su domicilio situado concretamente en la Rúa Xohana Torres se estaba produciendo una fuerte discusión.

RIVEIRA.- Un vecino amenaza con matarse con una navaja al acudir la Policía Local alertada por una fuerte discusión

El barrio residencial de Abesadas, en el casco urbano de Riveira, fue escenario en torno a la una y media de la tarde de ayer de un suceso que acabó con la detención de un vecino de 45 años, cuya identidad responde a las iniciales Á.E.L.G., tras recibirse una alerta de que en su domicilio situado concretamente en la Rúa la Rúa Xohana Torres se estaba produciendo una fuerte discusión. Según relataron algunos testigos, hasta el lugar de los hechos acudieron dos agentes y un oficial de la Policía Local riveirense, que llamaron al domicilio  en el que se estaba registrando la referida incidencia, y le salió a abrir el individuo que posteriormente fue arrestado.
Al parecer, su reacción ante la presencia policial fue muy agresiva y se dirigía gritando a los guardias y recriminándoles su presencia en el lugar y que no les iba dejar entrar en el piso, por lo que les exigía que se marchasen pues de lo contrario los iba a matar y que “se teño unha escopeta várrovos da face da terra”, les espetó. Mientras Á.E.L.G. seguía amenazando e increpando a los agentes municipales y a su oficial, desde le interior de la vivienda se escuchaba a una mujer, que resultó ser P.P.G., y que pedía auxilio a la voz de “socorro, socorro, me ha pegado y no me deja salir”. Aprovechando esa circunstancia, el hombre entró en una habitación de la vivienda para coger con la mano una navaja, que se la colocó en el cuello y empezó a amenazar a los policías locales con cortarse y matarse si no abandonaban su domicilio, pues entendía que ellos no debían estar allí. “Se non vos marchades da miña casa me mato”, les espetó. De hecho, se llegó a producir algunos pequeños cortes en la zona del cuello.
En ese momento, los agentes riveirenses procedieron a reducir a Á.E.L.G., que reaccionó intentando clavar el referido arma blanca a los policías, llegando a causarles heridas a uno de ellos, -tuvo que ser atendido en el centro de salud de la ciudad y presentó parte de lesiones- y daños en los guantes, que quedaron inservibles. Una vez que consiguieron reducirlo, el ahora detenido se negó a facilitar su filiación, pero luego lograron identificarlo. Al contrastar sus datos personales con la base de datos de la comisaría, se pudo comprobar que tiene una orden de alejamiento en vigor hacia P.P.G, la mujer que en ese momento estaba en su casa.
Á.E.L.G. fue trasladado al centro de salud para que fuera atendido de sus autolesiones, pero se negó a ser atendido por el personal facultativo. Una vez remataron las gestiones en el ambulatorio, lo llevaron a la comisaría para que ingresase en los calabozos, a la espera de que pueda pasar a disposición judicial.

ORDEN DE ALEJAMIENTO
El hecho de que fuera la mujer la que estaba en el piso del ahora detenido planteó la posibilidad de que se detuviera a ella, por ser la que fue a su vivienda incumpliendo la orden de alejamiento dictada por la autoridad judicial. Esta última será la que determine los cargos que por los que el arrestado queda como investigado.