• Domingo, 22 de Octubre de 2017

Boiro y Caudal se olvidaron de los goles

BOIRO-CAUDAL 0-0

Boiro y Caudal de Mieres no pasaron del empate sin goles ayer en Barraña en el partido que sirvió de reencuentro entre ambos conjuntos tras medirse en la eliminatoria de ascenso hace diez meses. Un empate que no contenta a ninguno en una jornada en la que ganaron Palencia, Guijuelo y Multivera, encareciendo la pelea por la permanencia.

Boiro y Caudal se olvidaron de los goles
Hérbert  presiona a un rival en un partido de esta temporada en Barraña    	gonzalo salgado
Hérbert presiona a un rival en un partido de esta temporada en Barraña gonzalo salgado

Boiro y Caudal de Mieres no pasaron del empate sin goles ayer en Barraña en el partido que sirvió de reencuentro entre ambos conjuntos tras medirse en la eliminatoria de ascenso hace diez meses. Un empate que no contenta a ninguno en una jornada en la que ganaron Palencia, Guijuelo y Multivera, encareciendo la pelea por la permanencia. El Boiro se vio superado de unicio por su rival, luego mejoró y le anularon un gol por fuera de juego más que polémico. En la segunda parte el miedo a perder se apoderó de ambos conjuntos, aunque los locales acabaron tratando de abrir la lata asturiana en los instantes finales.
El Caudal fue decidido cuando el pulmón lo permitió, capaz de cortar la salida de balón de su contrincante en el arranque, y sólido cuando el guión lo requirió, el conjunto preparado por Iván Ania prolongó su racha invicta a cinco encuentros gracias al saber hacer y al oficio que mostraron los jugadores. Todo ello pese a las bajas de Bussman, Annunziata, Ivernón y Jaime.
Cortar el juego combinativo desde su área fue la misión que protagonizaron los futbolistas visitantes, y que llevaron a buen puerto en el arranque de la contienda. Eso obligó al Boiro a tener que utilizar el balón en largo para intentar conectar con la parcela ofensiva, lo que desactivó el medio del campo. Eso dio a la escuadra asturiana la posibilidad de aprovechar, durante 25 minutos, las bandas para generar superioridad y ser peligroso.
A medida que transcurrió el tiempo, el Boiro comenzó a ser más preciso con su juego directo. Buscó a sus extremos y frenó las incursiones de Cristian y Noel Alonso, que a partir de ese momento tuvieron que emplearse en la retaguardia y desaparecieron de campo rival. En un centro de Romay, Pedro Beda prolongó para que Juampa de volea marcase un gol anulado por fuera de juego que levantó muchas protestas en Barraña.
En la primera parte el peligro escaseó, y solo un disparo flojo de Javi Sánchez, desde la frontal, en una acción precedida de varios rebotes, obligó a la intervención de Pato, quien atrapó el cuero sin sobresaltos. La segunda mitad fue distinta. El Caudal era incapaz de sostener la presión tan arriba y de perseguir, después, a sus rivales, por lo que se vio obligado a replegar líneas. El Boiro movía el balón con mayor velocidad y precisión que en la primera parte, y las bandas cambiaron de dueño. Cristian y Noel Alonso debían frenar las incursiones de Axel y Jimmy, que poblaron el centro del campo anfitrión.
Esto obligó al conjunto asturiano a tener que ponerse el mono de trabajo e intentar cazar algún contragolpe. Una acción de Ernesto, en el minuto 59, en la que peleó y consiguió llevarse el esférico ante Catú y Jimmy fue la nota peligrosa. Su centro, sin embargo, lo cortó Pato cuando aparecía libre de marcas Javi Sánchez para anotar. Fue la última visita clara del Caudal al área contraria. Los veinte minutos finales fueron de acoso local con continuas acometidas. El equipo de Fredi Álvarez, llevado en volandas por su afición, buscó el área pero no encontró peligro. 
El Boiro sigue fuera de puestos de descenso, pero su ventaja es mínima y la próxima semana juega otro partido clave en Guijuelo.