No diga Cerceda, diga play-off

A principios de verano de 1994 el Arosa puso fin a la última aventura de su historia en Seguna B. De forma paralela, un club de un pequeño concello coruñés de menos de cinco mil habitantes y sin apenas tradición .

No diga Cerceda, diga play-off
El Arosa ya ganó esta temporada en el campo de O Roxo al Cerceda, en el partido de la Copa Federación	dxt campeón
El Arosa ya ganó esta temporada en el campo de O Roxo al Cerceda, en el partido de la Copa Federación dxt campeón



A principios de verano de 1994 el Arosa puso fin a la última aventura de su historia en Seguna B. De forma paralela, un club de un pequeño concello coruñés de menos de cinco mil habitantes y sin apenas tradición futbolística, el Cerceda, irrumpió por primera vez en Tercera División para quedarse. Más de dos décadas después, el Arosa no ha vuelto a jugar por ascender a Segunda B, mientras que el Cerceda es el conjunto que más play-offs ha disputado desde entonces. Un total de 11 en 22 temporadas, en cuatro de ellas como campeón de liga, aunque siempre con el mismo resultado negativo. El domingo en el campo de O Roxo (16.30 horas) ambos equipos se ven las caras con la cuarta plaza en juego.
El Cerceda es un clásico moderno en la categoría. Creció con la llegada a la alcaldía de José Liñares, que fue presidente, siempre ligado al club directa o indirectamente. Con el apoyo institucional y de empresas como Sogama, el Cerceda se caracterizó estas dos décadas por su poderío presupuestario para por contar siempre con jugadores destacados. Por ejemplo, en su último título en 2011, formaron la delantera Manu Barreiro (Nastic) y Joselu (Racing de Ferrol), acompañados de veteranos con trayectorias importantes como Cabrejo, Xaco o un Noé que aún sigue (ahora lesionado).
El dominio del Cerceda en la Tercera Gallega se agravó en los últimos años. Ha jugado la fase en siete de las últimas ocho temporadas. La pasada llegó a la última jornada con opciones de ser campeón, pero cedió ante el Boiro. En el play-off llegó hasta la última eliminatoria, quedándose a las puertas por enésima vez de la categoría de bronce. Este verano partió con un único objetivo, el de ser campeón. Mantuvo el bloque que dirige Ángel Cuéllar y lo mejoró con los fichajes de Cañi, Javi Otero y Carlos, a los que se sumó en el mercado invernal Adrián procedente del Somozas. El Cerceda empezó con números de aspirante, pero sufrió una increíble crisis durante mes y medio coincidiendo con la lesión de Noé. Estuvo seis jornadas sin ganar (cuatro derrotas y dos empates).
Cuando muchos ya lo veían descolgado de la pelea por el play-off, resurgió y encadenó seis victoria consecutivas. Desde entonces su marcha es irregular. Está lejos del primer puesto y pelea por el cuarto con el Arosa, al que recibe el domingo (16.30 horas).

medir posibilidades
Aunque resta prácticamente toda la segunda vuelta por delante y no es un partido decisivo, el del domingo sí es un choque para medir posibilidades. Los locales deben demostrar que pueden con los rivales directos. De los ocho primeros clasificados, solo ganaron en la primera vuelta al Villalonga en San Pedro. Para el Arosa el duelo es una oportunidad de ganar más crédito en su regular línea de juego y resultados en la que solo la falta de acierto les ha impedido cambiar algún que otro empate por más triunfos.
El Cerceda cuenta en sus filas con el máximo artillero de la categoría, Uxío. Lleva 14 goles, pero no marca en el último mes. Para este duelo recupera a Angeriz, que estaba sancionado.