De querer marcharse en enero a héroe de la salvación del Boiro

Rubén Rivera luce el brazalete de capitán y se ha convertido en el gran héroe del milagro del Boiro. Un equipo que era antepenúltimo a 4 puntos de la permanencia a falta de cinco partidos para el final de la Segunda B y que logró salir del pozo con los goles del coruñés.

De querer marcharse en enero a héroe de la salvación del Boiro
Rubén Rivera celebra uno de 
los goles
Rubén Rivera celebra uno de los goles

Rubén Rivera luce el brazalete de capitán y se ha convertido en el gran héroe del milagro del Boiro. Un equipo que era antepenúltimo a 4 puntos de la permanencia a falta de cinco partidos para el final de la Segunda B y que logró salir del pozo con los goles del coruñés. Marcó 5 en los últimos cuatro partidos, en los que el equipo sumó 10 de 12 puntos posibles. Y acaba con 10 goles como pichichi del equipo. Aunque la temporada finaliza felizmente, ha sido dura en Barraña. Tanto para el club como para el jugador. “No estuve cómodo este año, si el club me hubiese dejado, hubiera salido en el mercado invernal”, dice Rivera. “Uno quiere jugar y yo no tenía la continuidad que quería”.

El pichichi habla de “un año muy raro” y considera que “no teníamos jugadores para estar ahí abajo”. Rivera reconoce que “jugamos muy bien y la gente lo reconocía, pero no llegaban los resultados”. Las derrotas y los atrasos en los cobros afectaron al grupo. “Vivimos de esto, es la única fuente de ingresos y si te falta en fechas señaladas como Navidad claro que te afecta”.

Si Rivera estuvo cerca de irse, el caso del entrenador Fredi Álvarez fue incluso más curioso. Tras perder en Guijuelo en la jornada 31 decidió dejarlo y se lo comunicó a la directiva, que anunció su marcha. Durante unas horas la tarde del lunes 27 de marzo, el Boiro no tuvo entrenador. La directiva y Fredi dieron marcha atrás a la decisión, deshaciéndola con unas consecuencias drásticas: Apartar a dos jugadores.


Rubén Rivera cree que aquello sirvió para “ver que el equipo estaba unido, la plantilla respaldó a esos jugadores, se habló con la directiva y con los entrenadores, lo mejor hubiese sido que no trascendiese”. Con su experiencia el delantero cree que “son cosas que hay que pensarlas en frío, son problemas internos”.

A pesar de la mala clasificación y de los supuestos problemas de vestuario entre técnico y jugadores, la afición no dio la espalda al equipo. “Es una afición increíble, siempre está con nosotros, el año pasado en Tercera empezábamos ganando gracias a ellos y este año a pesar de la dificultad de ser una categoría más complicada siempre nos empujaron”.


Rivera se tomará con calma la decisión sobre su futuro deportivo. “No descarto nada”.

Places habla de errores
El presidente David Places reconoce que este año el Boiro tuvo “demasiados problemas en una categoría complicada, semiprofesional”. En gran medida porque “era nuestra primera vez y se cometen errores”. Cree que dejar la confección de la plantilla al técnico no resultó como esperaban. Si bien reconoce que no tuvieron mucho margen “porque nos demoramos demasiado en hacer la plantilla”. A nivel económico dice que las cuentas quedarán “saneadas” a final de la temporada. “Tenemos cosas pendientes de cobro y de pago, la mayor parte del presupuesto está cubierto. La cuenta quedará a cero”.

Sobre la próxima temporada y el futuro del entrenador, hasta dentro de unos días no analizarán la situación. “Lo tomamos con tranquilidad, es un tema parado que está sin hablar. Hoy tenemos una cena con todos y para la semana empezaremos a planificar”.

El presidente está orgulloso y contento con el respaldo de la afición de Boiro con el equipo. “La afición crece en Boiro y en toda la comarca de O Barbanza porque es una categoría muy bonita, un fútbol diferente”.