El Ribadumia se lleva tres puntos de oro en el derbi con el Céltiga

Balón de oxígeno el obtenido ayer por Luis Carro en el derbi arousano ante el Céltiga, pues los aurinegros ponen fin así a una mala racha de resultados y les permitirá dormir, al menos esta jornada, en la zona tranquila de la tabla.

El Ribadumia se lleva tres puntos de oro en el derbi con el Céltiga
Un momento del encuentro de ayer en A Illa de Arousa | m. rolán
Un momento del encuentro de ayer en A Illa de Arousa | m. rolán

Balón de oxígeno el obtenido ayer por Luis Carro en el derbi arousano ante el Céltiga, pues los aurinegros ponen fin así a una mala racha de resultados y les permitirá dormir, al menos esta jornada, en la zona tranquila de la tabla. Situación inversa la vivida por el conjunto local, que continuará una jornada más fuera todavía de los puestos de descenso, pero que prolonga una racha irregular .
El cuadro aurinegro salió mucho mejor que un tímido Céltiga que ofreció una escasa resistencia en los primeros 45 minutos. Una prueba irrefutable; no había ni transcurrido el primer minuto de juego cuando Josiño, muy activo todo el partido, ya daba el primer aviso a la parroquia local. El dominio del Ribadumia era completo, y nuevamente avisaría, esta vez por medio de Joni, cuyo disparo primero se estrelló en el palo y luego recogió Manu Táboas. Cosas del fútbol, después de un inicio tan prometedor de los visitantes serían los locales quienes gozaron de dos inmejorables ocasiones para anotar un gol que quizás hubiese cambiado el rumbo del partido; Miguel Vázquez sacó bajo palos una vaselina de Susu Martínez tras una mala salida de Iván Parada, y posteriormente Álex Pena, con todo a su favor, inexplicablemente malograba un gran centro de Eloy desde la derecha. Superada esta fase de respuesta isleña, nuevamente los de Luis Carro pasaron a llevar la iniciativa. Una buena contra visitante culminó con el único gol del partido, de bella factura, en el que Cerqueiras, tras regatear a Cristian, realizó una vaselina que superó a Manu Táboas.   Siguieron los mejores minutos del Ribadumia, con un Céltiga que, superado, buscó evitar que aumentase la diferencia. Esto cambió tras el descanso. Tras la reanudación, el conjunto isleño arriesgó, adelantando líneas, pero a los de Manolo Núñez les faltó claridad a la hora del último pase, traduciéndose en acercamientos que inquietaban a los visitantes, pero que no generaban peligro real. Tras esta fase de dominio local sin consecuencias el Ribadumia supo rehacerse para mantener el resultado. l