• Sábado, 25 de Noviembre de 2017

El Villalonga cumple 70 años

El Villalonga alcanza los setenta años de historia esta temporada y lo celebra el fin de semana con diferentes actos. El sábado el club que preside Carlos Bouzada organiza una cena baile

El Villalonga cumple 70 años

El Villalonga alcanza los setenta años de historia esta temporada y lo celebra el fin de semana con diferentes actos. El sábado el club que preside Carlos Bouzada organiza una cena baile en la nueva sede de la Cultural de Vilalonga. Ayer estaban apuntados más de un centenar de personas para participar en este primer acontecimiento festivo. El domingo será el día grande para conmemorar el aniversario. Por la mañana a las 12 horas se llevará a cabo una misa en el propio campo de San Pedro, en la que se recordará a los socios fallecidos.
A continuación habrá una sesión vermú en la cantina, servirá de aperitivo a un menú que se cierra con el partido de la decimoquinta jornada de liga de Tercera División entre los locales y el Boiro a las 16:30 horas, con la Banda Municipal de música de Sanxenxo amenizando los prolegómenos y el descanso. La directiva ha invitado al alcalde y al edil de Deportes de Sanxenxo, así como al presidente de la Federación Gallega de Fútbol.
El Villalonga se hace sexagenario con una trayectoria sorprendente de acuerdo a sus posibilidades. Es uno de los abanderados del fútbol modesto gallego en categoría nacional. Cumple su vigésimo segunda temporada en Tercera División, todas ellas dentro de las últimas tres décadas. Con un respaldo de 435 socios, muy identificados con el club, un presupuesto austero y sin descuidar la cantera, donde cuenta con un centenar de futbolistas repartidos en siete equipos desde la categorías biberón a la de juveniles.
Según recoge el libro “Villalonga FC, 50 anos de historia”, escrito por Victoriano-Andrés Otero Iglesias, todo empezó de forma oficial en el verano de 1947, en plenas fiestas patronales con un primer partido ante el Anduriña. Los primeros directivos escogieron de equipación la camiseta celeste y el pantalón blanco en honor al RC Celta, único equipo gallego en Primera hace setenta años.
En su primeras décadas el Villalonga FC disputó la liga de las “Rías Baixas”, donde se midió a rivales como Ribadumia, Mosteiro, Catoira, Portas, Umia, Pontearnelas, Mosteiro, CD Grove o el propio Anduriña. A finales de los años setenta empieza a conseguir sus primeros éxitos destacados, sobre todo el título de campeón gallego de aficionados que le permitió jugar el Campeonato de España, eliminando al Deportivo Gijón, Castro Urdiales y cayendo en cuartos de final ante el Cirbonero navarro.
Si bien, es en la década de los ochenta con la llegada a la presidencia de Epifanio Campo Fernández cuando el Villalonga FC sufre una transformación que se traduce en un crecimiento deportivo y patrimonial que cimenta sus asombrosos últimos treinta años. Epifanio Campo lo cambió todo. Ejerció de mecenas y visionario. Su legado aún perdura. La remodelación del campo de San Pedro, la construcción del local social y el ascenso primero a Seria A (Preferente) y al año siguiente a Tercera División. Una década de prosperidad y un respaldo económico que el empresario, fallecido el pasado año, mantuvo siempre tras dejar la presidencia en 1994.
El Villalonga consiguió permanecer doce temporadas consecutivas en Tercera luego de su primer ascenso. Incluso llegó a disputar un play-off a Segunda B (1992-1993) midiéndose a Fuenlabrada, Langreo al Laguna de Duero vallisoletano. Su segunda etapa estable y continuada en Tercera fue más reciente (desde 2004 a 2013), nueve temporadas y también un play-off a Segunda B, en 2007-2008, enfrentándose al conjunto cántabro del Noja.
Tras su tercer ascenso a Tercera en 2016, trata de aferrarse a una categoría que le pertenece por méritos deportivos, respaldo social y trayectoria, pero que le cuesta soportar en lo económico. “De momento imos ben”, dice el actual presidente, “pero claro, aínda estamos nos primeiros meses”.
Cumplir el presupuesto es el objetivo tras un verano convulso en el que el club estuvo cerca de desaparecer. Dadas las circunstancias, mantener la categoría sería una hazaña. De momento el equipo está fuera de descenso, pero en el club todos están mentalizados para sufrir y pelearlo mucho.