• Miércoles, 21 de Febrero de 2018

Directivos confirman que se contrató a la trama Gurtel por trabajos falsos

Varios directivos de una de las empresas que presuntamente financió de manera ilegal al PP valenciano confirmaron ayer en el juicio que sus jefes contrataron con la filial valenciana de Gurtel por servicios que no tienen constancia de que se realizasen.

Directivos confirman que se contrató a la trama Gurtel por trabajos falsos
Bárcenas llega a la Audiencia Nacional para asistir al juicio relacionado con la trama valenciana de “Gurtel” | aec
Bárcenas llega a la Audiencia Nacional para asistir al juicio relacionado con la trama valenciana de “Gurtel” | aec

Varios directivos de una de las empresas que presuntamente financió de manera ilegal al PP valenciano confirmaron ayer en el juicio que sus jefes contrataron con la filial valenciana de Gurtel por servicios que no tienen constancia de que se realizasen.
Un total de seis testigos comparecieron ayer en el juicio a la rama valenciana de la red Gurtel, que celebra la Audiencia Nacional, todos ellos subordinados de los empresarios que confesaron haber financiado ilegalmente al PP valenciano a través del pago de facturas a Orange Market –filial de la trama en Valencia– por actos electorales de las campañas municipal y autonómica de 2007 y de las generales de 2008.

Pagos encubiertos
Dos de ellos, exdirectivos de la empresa Lubasa Desarrollos Inmobiliarios confirmaron que su jefe, Gabriel Alberto Batalla (uno de los que confesó en el juicio), les llevó un contrato con Orange Market para que lo firmaran, si bien no tienen constancia de que ese servicio se realizase.
Se trata de dos facturas de 45.000 y 50.000 euros que, según la Fiscalía, Lubasa pagó a Orange Market por servicios inexistentes y que en realidad camuflaban pagos encubiertos de actos electorales del PP valenciano.
Según uno de los subordinados de Batalla, este le dijo que firmara el contrato y que no se preocupase porque era “un tema del que se encargaba él” y no ha sabido explicar el testigo cómo es posible que la hoja de pedido del servicio contratado a la Gurtel sea posterior a la propia factura. “Es ilógico”, dijo.

El otro empleado de Lubasa, director de comunicación y marketing en 2007, reconoció que tuvo que firmar una factura de Orange Market y que no le “consta” el desarrollo efectivo de ese trabajo y que de haberse realizado lo habría sabido.
Otra de las testigos, que trabajaba para el grupo Vallalba, explicó que su jefe, Tomás Martínez, le encargó tramitar cuatro facturas en 2007 relacionadas con trabajos realizados en distintos meses y que, se pagaron todas a la vez.
La empleada apuntó que ese no era el procedimiento habitual pero que no era “una cosa extraña”, si bien no supo explicar por qué esas facturas se distribuyeron entre tres sociedades del grupo si el servicio lo prestó una misma entidad: “Yo recibí la orden de pago y los contratos y las facturas se pagaron”.