Detienen en Brasil por un caso de corrupción al impulsor de la destitución de Dilma Rousseff

Las fuerzas de seguridad de Brasil detuvieron ayer al expresidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha, principal artífice de la destitución de Dilma Rousseff y señalado en el marco de la operación “Lava Jato” contra la corrupción en el gigante Petrobras.

Detienen en Brasil por un caso de corrupción al impulsor de la destitución de Dilma Rousseff
El expresidente de la Cámara de Diputados de Brasil Eduardo Cunha	Adriano Machado
El expresidente de la Cámara de Diputados de Brasil Eduardo Cunha Adriano Machado

Las fuerzas de seguridad de Brasil detuvieron ayer al expresidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha, principal artífice de la destitución de Dilma Rousseff y señalado en el marco de la operación “Lava Jato” contra la corrupción en el gigante Petrobras.


La Policía detuvo a Cunha en Brasilia y confirmó su puesta en prisión preventiva. El exdirigiente está acusado de haber recibido sobornos por valor de 5 millones de dólares a raíz de dos contratos para la construcción de dos buques sonda para Petrobras.


Cunha, miembro del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), fue trasladado este hacia Curitiba, donde se están llevando a cabo las investigaciones por estos supuestos hechos delictivos.


Cunha renunció al cargo de presidente de la Cámara de Diputados en julio, después de haber sido suspendido y destituido por su presunta implicación en el escándalo de corrupción de Petrobras y por la existencia de cuentas bancarias en Suiza.


El acusado atribuye todas estas investigaciones a su decisión de activar el proceso de impeachment contra Rousseff, que fue destituida por el Senado tras un juicio político en su contra por irregularidades contables.  


Por otro lado, siete de cada diez brasileños consideran “regular” o “negativa” la gestión del actual Gobierno, liderado por el presidente Michel Temer, y solo un 14,6 por ciento respaldan la forma en que está haciendo las cosas tras el cese definitivo de Dilma Rousseff.


Así lo recoge una encuesta divulgada ayer por la firma MDA y que refleja una tendencia al alza en las críticas hacia Temer. Un 36,1 por ciento de las 2.002 personas entrevistadas otorgó al Ejecutivo una nota de “regular”, mientras que un 36,7 por ciento directamente lo considera “negativo”. A nivel personal, Temer tampoco aprueba. Un 51,4 por ciento cuestionan su capacidad como presidente, mientras que un 31,7 por ciento le respaldan, según el sondeo. n