Trump, ante Merkel: “La inmigración es un privilegio, no un derecho”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró ayer que “la inmigración es un privilegio, y no un derecho”, e insistió en que la protección de los ciudadanos de su país debe ser una prioridad de seguridad nacional.

Trump, ante Merkel: “La inmigración es un privilegio, no un derecho”
Angela Merkel y Donald Trump, durante su reunión en la Casa Blanca	REUTERS/Jonathan Ernst
Angela Merkel y Donald Trump, durante su reunión en la Casa Blanca REUTERS/Jonathan Ernst

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró ayer que “la inmigración es un privilegio, y no un derecho”, e insistió en que la protección de los ciudadanos de su país debe ser una prioridad de seguridad nacional.

En su rueda de prensa conjunta con la canciller alemana, Angela Merkel, Trump dijo que ambos líderes coincidieron en su reunión en la Casa Blanca en la “prioridad de proteger” a los ciudadanos de sus respectivas naciones y en que “la seguridad migratoria es seguridad nacional”.

“También reconocemos que la seguridad migratoria es seguridad nacional. Debemos proteger a nuestros ciudadanos de aquellos que tratan de difundir el terrorismo, el extremismo y la violencia dentro de nuestras fronteras”, dijo el mandatario.

Trump insistió en que “la inmigración es un privilegio, y no un derecho”, y en que “la seguridad de nuestros ciudadanos debe ser siempre lo primero, sin cuestionamientos”.

Respecto a la lucha antiterrorista, el presidente estadounidense apreció los esfuerzos alemanes para acabar con el grupo yihadista Estado Islámico y subrayó que los dos países deben “seguir trabajando juntos” para protegerse del terrorismo islamista. Durante la campaña electoral, Trump criticó duramente a Merkel por haber aceptado a refugiados sirios en su país, una política diametralmente opuesta a sus medidas en suelo estadounidense, ya que ha intentado en dos ocasiones prohibir la entrada a dichos refugiados, aunque sus órdenes fueron bloqueadas por la justicia.

Precisamente ayer, el Gobierno de EEUU presentó una notificación de recurso contra el fallo emitido el pasado jueves por un juez federal de Maryland que ordena suspender la vigencia del nuevo decreto ejecutivo emitido por Trump para vetar la entrada de musulmanes al país.

Por otro lado, Trump reiteró ayer su “fuerte apoyo a la OTAN”, pero subrayó que es necesario que todos los países miembros “paguen su parte justa”.

“Muchas naciones deben vastas cantidades de dinero a la OTAN, y es muy injusto para EEUU. Estas naciones deben pagar lo que deben”, dijo Trump ante Merkel.

“Durante nuestro encuentro, le agradecí a la canciller Merkel el compromiso del Gobierno alemán para aumentar el gasto en defensa y avanzar hacia una contribución de al menos el 2% del PIB”, añadió Trump.

El mandatario estadounidense, que durante la campaña electoral del año pasado acusó a la OTAN de estar “obsoleta”, suavizó su retórica desde que llegó al poder, pero insistió en todas sus conversaciones con otros líderes europeos en la necesidad de que aumenten sus contribuciones a la Alianza Atlántica.

Por su parte, Merkel reafirmó ayer su apoyo a la OTAN frente a Trump, y aseguró que los socios de la Alianza “seguirán trabajando” para incrementar sus contribuciones a la defensa común.

La canciller alemana aseguró también que el presidente de Estados Unidos se ha comprometido “personalmente” con los acuerdos firmados en Minsk hace más de dos años, en febrero de 2015, para buscar una solución al conflicto armado en Ucrania.

Por otro lado, Merkel expresó su deseo de que Trump considere reabrir la negociación del tratado de libre comercio e inversiones (TTIP) entre la Unión Europea y Estados Unidos. “Espero que podamos reabrir las conversaciones sobre TTIP”, afirmó.

Mientras, Trump negó ser un político “aislacionista” y dijo que, por contra, es un “comerciante”, pero “un comerciante justo”, al ser preguntado por sus medidas en materia de comercio exterior tras llegar a la Casa Blanca. n