FÁTIMA ABAL ROMA ALCALDESA DE CAMBADOS

“El Capítulo me ninguneó con la foto de la anterior Corporación y por eso no fui a su acto”

Cambados vive un momento dulce tras su declaración como Ciudad Europea del Vino por unanimidad en el acto celebrado la semana pasada en Portugal. La alcaldesa, Fátima Abal, habla de lo que significa el reconocimiento

“El Capítulo me ninguneó con la foto de la anterior Corporación y por eso no fui a su acto”
La regidora cambadesa, este fin de semana, en un banco del paseo da Calzada, donde se celebra el Albariño	foto: gonzalo salgado
La regidora cambadesa, este fin de semana, en un banco del paseo da Calzada, donde se celebra el Albariño foto: gonzalo salgado

Cambados vive un momento dulce tras su declaración como Ciudad Europea del Vino por unanimidad en el acto celebrado la semana pasada en Portugal. La alcaldesa, Fátima Abal, habla de lo que significa el reconocimiento y de las luces pero también de las incertidumbres que todavía planean sobre un cuatripartito a punto de alcanzar un año y medio de gestión.

¿Qué supone esta declaración para su gobierno?
Nos sentimos muy orgullosos, porque va a tener repercusión y va a proporcionar beneficios no solamente a los cambadeses. Hay que tener en cuenta que vamos a representar a España entera. Y ya estamos notando esa repercusión desde diferentes medios, entidades, administraciones, empresas… Intentaremos repartir las actividades para que todo el mundo pueda sacar su promoción, su publicidad y vender sus productos.

Fue un proyecto peleado, pero una vez allí, en Portugal, ¿fue sorpresa haber ganado?
En varios sentidos, sí. Sabíamos que teníamos una buena puntuación en el proyecto, pero estábamos muy igualados con Aranda de Duero y nos vinimos un poco abajo. Pensamos que no ganaríamos, pero estábamos contentos con la experiencia que nos llevaríamos.

Y ahí entró en juego el vídeo de Juan Galiñanes...
Les impactó. Rompió todos los esquemas. Los demás vídeos eran promoción del entorno, pero el nuestro era novedoso. Contaba una historia: Decir que somos únicos, por qué Cambados debería ser capital europea del vino, por qué aquí hacemos las cosas diferentes y por qué somos, como dice Juan, un pueblo hecho a mano. Y eso fue lo que les hizo inclinar la balanza.

En el momento del veredicto pareció incluso que cundía el desconcierto: Después de tanta espera, nadie tenía muy claro al principio quién había ganado.
Sí, esa fue la segunda parte de la sorpresa. En el momento que dijeron “Cambados”, encima del escenario casi no se oyó y el anuncio del vencedor quedó algo diluido. Recuerdo que Ramón Guinarte (gerente de la Mancomunidade) me dijo: “¿Han dicho Cambados?” y yo le dije: “Creo que no”, pero vimos que la gente empezó a aplaudir...

...y lo que siguió recordó un poco a su investidura: A última hora y por sorpresa...
Sí, pero esta vez ya procuré no echarme las manos a la cabeza (ríe). Me acordé de ese momento y dije: “Fátima, no hagas ningún gesto extraño”.

En 2018 acaba el contrato de la sede de la Denominación de Origen de los vinos Rías Baixas en Pontevedra. ¿Van a aprovechar este tirón y este momento para reclamarla para Cambados?
Por supuesto. Que se venga para Cambados es algo de justicia. De las 178 bodegas de la DO, 120 están en esta comarca. Haremos fuerza, además, intentando que la Festa do Albariño sea declarada de Interés Turístico Internacional. Nos queda muy poquito.

Año y medio de gobierno, ¿de buen gobierno?
Creo que es evidente que Cambados cambió mucho en este tiempo. Más allá de este reconocimiento europeo sacamos adelante ordenanzas y regulación, que incluyeron el portal de transparencia, algo muy importante para un ayuntamiento. Y está todo el trabajo hecho a favor del empleo, defensa del sector comercial, el primario, vivero de empresas, coworking, jornadas de emprendimiento… En el plano de la Igualdad, asunto que estaba muy abandonado, estamos terminando la adhesión al protocolo de la Diputación contra el acoso y vamos a presentar nuevas actividades, incluyendo una mesa local.

Aquí se viven los Plenos más concurridos de O Salnés y la mayor proliferación de blogs y perfiles en redes sociales sobre política, no siempre muy comedidos. ¿Está demasiado exacerbada la política local?
A mí me gusta que la gente se implique y quiera saber. Yo en mis redes sociales suelo colgar el orden del día y también me escribe muchísima gente mensajes por Facebook o WhatsApp diciéndome que si una alcantarilla, que si no se dónde no funcionan los semáforos, que si hay una baldosa rota, un contenedor… Me gusta que haya ese interés e implicación.

Pero, a veces, esas redes sociales no son tan amables.
La parte crítica también es necesaria. No siempre te van a estar diciendo que todo está bien, porque entonces no avanzas, no cambias, te dejas ir. Al fin y al cabo nosotros queremos esa implicación vecinal, para eso aprobamos una ordenanza de participación ciudadana.

¿Funciona una relación a cuatro en política?
Evidentemente, entre cuatro partidos no todos tenemos las mismas ideas. Pero sí la misma finalidad, que es que Cambados avance. Es cierto que puede haber alguna pequeña desavenencia pero pasa en las familias, matrimonios que discuten o hermanos que se enfadan. Pero luego los lazos siguen, que es lo importante. Y los resultados.

Después del conflicto con el socio de Pode, que amenazó en Semana Santa con romper el pacto de gobierno, ¿es el cierre de Fefiñáns lo tabú en las riñas del cuatripartito?
Yo creo que fue un cúmulo de malentendidos. José Ramón (Abal Varela, socio de Pode) estaba fuera, al día siguiente me tuve que ir yo a A Coruña, con lo cual no pudimos reunirnos inmediatamente. Pero en el momento en que nos sentamos a hablar no hubo problema. Yo se lo pregunté directamente: “¿te quieres marchar?” y él me confesó que no se quería ir a ningún lado. Él pensó que habíamos aprovechado que no estaba para cerrar la plaza, un malentendido. Es más, este año la plaza se cerró varias veces con su consentimiento, así que en ese sentido creo que no habrá problema.

¿Ve la mano del PP o del Capítulo en intentar sembrar cizaña en el gobierno con el reconocimiento a Abal Varela en el Albariño?
El que le concediesen esa condecoración y que él aceptase es una decisión personal, igual que la mía el año anterior, cuando fui nombrada dama y también decidí acudir. Es cierto que yo este año sí tuve un pequeño enfado con el Capítulo: Me pareció que quisieron sembrar desavenencias, pero por otra cosa.

Por el uso de la imagen de la anterior Corporación, en la que usted no era alcaldesa.
Sí. Lo vi como un insulto, una burla hacia mi y no me gustó. De hecho se lo dije a dos miembros del Capítulo, les enseñé la foto, les mostré mi malestar y ellos mismos reconocieron que era de muy mal gusto. Por eso decidí que no iba a acudir al acto de la entidad, porque me sentí personalmente agraviada. Hubo mucha gente que dijo que mis socios de gobierno no me permitieron ir, pero de la misma manera que fue José Ramón, yo, si hubiese querido ir, hubiese ido. No, no fui por una decisión personal. No me parece normal que el Capítulo ponga una foto del anterior alcalde y que luego se pretendiese que yo acudiera a sus actos. No, mira, perdona, que vaya el anterior alcalde, porque, al fin y al cabo, a mí me estás ninguneando.

¿Sentó precedente o, por el contrario, reconsidera acudir a los actos del Capítulo en 2017?
Ahora que ya tenemos unos actos propios del Concello no vamos a dejar de hacerlos. Yo voy a seguir con esa programación y representando a lo que tengo que representar, que es al Ayuntamiento de Cambados. Ahora bien: Este año próximo será el de la Ciudad Europea del Vino. Si ese acto de las Cofradías es abierto al público, donde todas las personas puedan acudir, no solo las que tengan invitación previa, sino cualquier vecino o turista que se acerque a Cambados el domingo por la mañana, entonces yo sí acudiré representando al Concello. Pero si se vuelve a hacer, a mi modo de ver, de una forma elitista y cerrada… yo, insisto, lo que tengo es que representar a este Ayuntamiento.

¿Habrá más cambios en la Festa do Albariño?
Sí. Este año celebraremos la 65 edición, seremos Ciudad Europea del Vino, así que en algo tiene que ser diferente. El qué, no lo tenemos hablado, pero tiene que ser un año especial. Y más si conseguimos el reconocimiento de Interés Turístico Internacional. n