Una contraoferta del dueño de la Cultural reaviva la posibilidad de mantener la actual sede

Un nuevo giro de tuerca en el conflicto de la Cultural de Vilalonga. El propietario de la actual sede se ponía ayer por la mañana en contacto con la directiva para anunciarles una nueva propuesta que reaviva

Una contraoferta del dueño de la Cultural reaviva la posibilidad de mantener la actual sede
Socios de la Cultural de Vilalonga durante una asamblea el pasado verano	d.a.
Socios de la Cultural de Vilalonga durante una asamblea el pasado verano d.a.

Un nuevo giro de tuerca en el conflicto de la Cultural de Vilalonga. El propietario de la actual sede se ponía ayer por la mañana en contacto con la directiva para anunciarles una nueva propuesta que reaviva la esperanza de los socios de mantener el alquiler en el centro de la parroquia. Una propuesta que la directiva analizará y que dará a conocer a los socios si esta es viable.
Y es que a última hora de la mañana, la directiva desconocía el contenido de la misma. “O propietario díxonos que era unha oferta intermedia entre o que nos propuxemos e o que el pide”, apunta el presidente de la Cultural de Vilalonga, Manuel González Pombo.
La propuesta llega horas después del encuentro de la directiva de la Cultural con el alcalde, Gonzalo Pita, y la concejala de Cultura, Sandra Fernández Agraso. Durante el encuentro, se abordaron todas las posibilidades que existen en estos momentos sobre la mesa para la sede del colectivo, pero el Concello descartó en todo momento el pago de los 9.000 euros en concepto de atrasos de alquiler y recordó a los miembros de la directiva la otra alternativa, el hotel.
Tras la negativa del propietario a recibir las mensualidades atrasadas a plazos durante los próximos tres años sufragadas por el colectivo, todo parecía apuntar al traslado de sede.
Sin embargo, una nueva propuesta del propietario vuelve a mantener en vilo a los socios de la Cultural de Vilalonga. “A nosa preferencia segue sendo este local. Para nós ten un valor engadido, pero non podemos pagar de forma inmediata eses 9.000 euros”, señala González Pombo.
El tiempo corre en estos momentos en su contra ya que mientras no se firme un contrato de alquiler se continúa generando una deuda que el gobierno no está dispuesta a asumir y que recae directamente sobre la directiva del colectivo.
La semana pasada el administrador del local de la Cultural daba un ultimatum a los socios del colectivo para que abonen los cinco meses de alquiler pendientes desde la finalización del último contrato el pasado mes de junio. Justo cuando se cumplía el plazo para el pago, el colectivo proponía una alternativa para salir airoso de la situación, asumiendo el pago de la deuda a plazos en tres años.
Un planteamiento descartado días después por el propietario lo que abocaba al colectivo al cambio de local a un hotel, propuesto por el Concello, que cumple con todas las condiciones de accesibilidad y que cuenta con las comodidades que permitiría realizar las actividades al colectivo. El conflicto por la sede continúa complicándose. n