El ISM reformará la Casa do Mar para zanjar las deficiencias del local de los jubilados

El Estado reformará la canalización de pluviales de la Casa do Mar y cambiará algunas viejas tuberías de hierro para acabar con las goteras, humedades y manchas de óxido que afectan a la planta baja, donde está el local de la Asociación de Jubilados y Pensionistas que lleva tiempo pidiendo una solución.

El ISM reformará la Casa do Mar para zanjar las deficiencias del local de los jubilados
Los problemas llegaron a provocar la caída del techo, hoy arreglado
Los problemas llegaron a provocar la caída del techo, hoy arreglado

El Estado reformará la canalización de pluviales de la Casa do Mar y cambiará algunas viejas tuberías de hierro para acabar con las goteras, humedades y manchas de óxido que afectan a la planta baja, donde está el local de la Asociación de Jubilados y Pensionistas que lleva tiempo pidiendo una solución.
Responsables del Instituto Social de la Marina, de la Tesorería General de la Seguridad Social, le comunicaron ayer la decisión al concejal de Servizos Sociais, Tino Cordal, en una reunión para abordar la situación de las instalaciones que trae por la calle de la amargura a los socios del club.
Según el edil, las goteras y filtraciones de agua que soportan sus miembros se deben a que el sistema de canalización de las aguas pluviales se construyó por el interior del inmueble y en momentos de lluvia intensa, si se producen desbordamientos acaban sobre el techo de su sede. Esto producía goteras y, en consecuencia, charcos, incluso ha habido desprendimientos del falso techo y manchas de óxido en las paredes.
Según Cordal, el arquitecto ya visitó las instalaciones y, aunque todavía no hay presupuesto, espera que tras la Navidad se empiece a actuar. Con todo, “están decididos” a realizar las reparaciones necesarias. Esto consistirá en realizar una nueva canalización para el agua de la lluvia, pero en el exterior del edificio, y además se cambiarían algunas tuberías, que son de hierro siguiendo el modelo constructivo de los 70, cuando se edificó la Casa do Mar.
La Seguridad Social es la propietaria de las instalaciones y por tanto le corresponde este tipo de reformas estructurales, mientras que la Xunta tiene cedido el uso de la planta baja para la Asociación de Jubilados y, por tanto, solo le corresponderían trabajos de mantenimiento menor como el pintado de las paredes, que se haría necesario tras esa reforma porque hay manchas de humedad y óxido en algunas. Sin embargo, Cordal no descarta realizarlo con fondos municipales porque “vexo pouco interese da Xunta por investir neste tipo de locais –non destaca polo gasto en maiores– e nós temos claro que os xubilados deben contar cun local digno, cunhas condicións mínimas de habitabilidade”, añadió. De hecho, el propio Concello se ha encargado de retirar mobiliario viejo y en desuso que restaba espacio al club y esta semana quitarán lo último, un gran billar. Todo ello tras recibir permiso de la Xunta.