• Sábado, 21 de Octubre de 2017

Un operario fallece tras ser arrollado en la Autovía cuando iba a señalizar un coche averiado

Un operario de mantenimiento de carreteras falleció ayer tras ser arrollado por un turismo en la Autovía do Salnés a su paso por la localidad de Meaño. Según testigos presenciales, J.A.O.R., de 41 años de edad y vecino de Poio, se había bajado del furgón de empresa para señalizar un vehículo averiado cuando fue arrollado.

Un operario fallece tras ser arrollado en la Autovía cuando iba a señalizar un coche averiado
El helicóptero del 061 a la espera de trasladar al operario a Vigo | cedida
El helicóptero del 061 a la espera de trasladar al operario a Vigo | cedida

Un operario de mantenimiento de carreteras falleció ayer tras ser arrollado por un turismo en la Autovía do Salnés a su paso por la localidad de Meaño. Según testigos presenciales, J.A.O.R., de 41 años de edad y vecino de Poio, se había bajado del furgón de empresa para señalizar un vehículo averiado cuando fue arrollado. El hombre murió después a pesar de los intentos de los servicios sanitarios que incluso llegaron a evacuarlo al Hospital Cunqueiro en el helicóptero del 061. 
Los hechos ocurrieron pasadas las tres y media de la tarde en la calzada en dirección a Pontevedra, a la altura del puente de Meaño, donde se concentró un buen número de vecinos ante el amplio dispositivo que se montó en la zona. La aeronave sanitaria tuvo que aterrizar sobre uno de los carriles y la Guardia Civil de Tráfico tuvo que regular la circulación ante su presencia y la de los turismos implicados. De hecho se produjeron algunas retenciones. 
Con la información obtenida en un primer momento, todo hace indicar que se había bajado del vehículo de mantenimiento cuando fue golpeado por la parte izquierda de un coche. Las primeras hipótesis que se manejan es que el conductor del mismo se despistó y no vio a la víctima, que intentaba señalizar un turismo averiado en el arcén. 

Residente en Sanxenxo
J.A.O.R. fue evacuado con vida al Cunqueiro, pero no pudo superar las graves lesiones producidas por el atropello y falleció poco después. Tenía 41 años y dos hijos menores de edad. Según vecinos de Sanxenxo, era natural de Poio, pero residía desde hacía algún tiempo en Portonovo y anteriormente ya había sufrido un grave accidente que lo mantuvo de baja durante mucho tiempo. En concreto, vivía en la zona de la iglesia de Santa María de Adina donde se vivieron momentos de consternación entre quienes lo conocían.