• Sábado, 23 de Septiembre de 2017

El peaje más caro está en O Grove

El simple anuncio de su instalación generó polémica. Su colocación en Teniente Domínguez y Xoán XXIII provocó indignación.  Su puesta en marcha, expectación. Y las primeras multas, con la resta de puntos incluida, un estupor creciente que no ha dejado de medrar hasta convertirse en uno de los ejes de la pasada campaña electoral.
 

El peaje más caro está en O Grove
El fotorrojo de Teniente Domínguez está inoperativo de momento
El fotorrojo de Teniente Domínguez está inoperativo de momento

El simple anuncio de su instalación generó polémica. Su colocación en Teniente Domínguez y Xoán XXIII provocó indignación.  Su puesta en marcha, expectación. Y las primeras multas, con la resta de puntos incluida, un estupor creciente que no ha dejado de medrar hasta convertirse en uno de los ejes de la pasada campaña electoral.
Seguridad vial y sangría económica a vecinos y visitantes es un tema recurrente en cualquier conversación de O Grove. Llegó el cambio de gobierno y el nuevo alcalde, José Antonio Cacabelos, se dio de bruces con los intereses de la empresa a la hora de eliminar de un plumazo estos semáforos radar que se han convertido en toda una máquina recaudadora.
La concesionaria cuenta con un contrato firmado al que le restan tres años para expirar. Está dispuesta a ello, pero a cambio quiere una indemnización imposible para las arcas municipales.
El Gobierno local perservera y mantiene abiertas las negociaciones mientras atiende a los informes de la Policía Local acerca de los fallos de funcionamiento de estos semáforos, que han motivado la apertura de más de un expediente.
El último, el del pasado jueves, cuenta con el agrado, a modo de alivio, de los conductores que pasan a diario por ellos. El Concello ordenó desconectarlos por lo menos hasta el próximo miércoles.
A las quejas de los conductores se suman ahora las de los hosteleros de la localidad. En los últimos tiempos han detectado un gran malestar entre los turistas que se acercan a O Grove para disfrutar de su ocio, porque muchos de ellos son “cazados” por un radar que se aprovecha del foráneo, no en vano un porcentaje muy elevado de los sancionados son personas que visitan la localidad.
De hecho, a muchos de ellos les sale cara la estancia en el municipio meco. Si tenemos en cuenta que hasta ahora se han tramitado 4.000 expedientes sancionadores por exceso de velocidad a través de este sistema y que la media de estas multas tiene un importe de 200 euros cada una y una merma de cuatro puntos en el carné de conducir, el viaje a O Grove tiene, en este momento, el peaje más caro de España.
Una simple operación matemática indica que en O Grove se han retirado 16.000 puntos, se han recaudado más de 80.000 euros y se han saturado los servicios administrativos del Concello, que no es capaz de asumir tanta sanción en tan escaso periodo de tiempo, hasta el punto de que las multas acumuladas y pendientes de administrar se cuentan por cientos.