• Martes, 26 de Septiembre de 2017

Prohíben el cambio de sentido en el cruce de O Castro con Vilariño para descongestionar el tráfico en la zona

El Concello está mejorando la seguridad vial en la Avenida de Vilariño con la ampliación del cruce con la calle Cruceiro y una nueva ordenación de tráfico de tal manera que ahora los coches procedentes de O Castro

Prohíben el cambio de sentido en el cruce de O Castro con Vilariño para descongestionar el tráfico en la zona
Vista del cruce con las nuevas prohibiciones y al fondo de la obra de ampliación de la intersección con Cruceiro | d. a.
Vista del cruce con las nuevas prohibiciones y al fondo de la obra de ampliación de la intersección con Cruceiro | d. a.

El Concello está mejorando la seguridad vial en la Avenida de Vilariño con la ampliación del cruce con la calle Cruceiro y una nueva ordenación de tráfico de tal manera que ahora los coches procedentes de O Castro no pueden girar hacia la izquierda para ir al centro, teniendo que hacer el cambio de sentido en la rotonda, a unos 300 metros. Para ello se ha instalado la pertinente señalización vertical y horizontal, sin embargo, aún son muchos los conductores que infringen la nueva norma y el gobierno advierte que intensificará la vigilancia para que se cumpla porque busca, sobre todo, evitar los colapsos que se producían en esta zona.

Fuentes municipales explicaron que quieren descongestionar este cruce sobre todo en las horas en las que coincide la salida de niños de la guardería de A Pastora, del colegio público San Tomé y del Instituto Asorey porque las familias suelen utilizar esta salida por O Castro. De hecho, se generaban importantes retenciones en esta calle porque la avenida –la PO-300– es una carretera muy transitada y los que querían girar hacia la izquierda tenían que esperar bastante tiempo hasta tener la calzada libre en ambas direcciones.

Posibles sanciones
Es más, según el gobierno local, los propios vecinos pidieron una solución y la propuesta de los técnicos fue prohibir los cambios de sentido a la izquierda y para ello han colocado una señal vertical y se pintó una línea continua en el asfalto, aunque aún hay conductores desacostumbrados o directamente infractores a sabiendas. De hecho, el Ayuntamiento lo ha comprobado de primera mano haciendo una vigilancia preventiva, pero a partir de ahora intensificará los controles en esta zona y puede haber sanciones si no se cumplen las nuevas normas.

El cuatripartito recordó que para dirigirse hacia el centro urbano se puede dar la vuelta en la rotonda de Vilariño, situada a unos 300 metros de la intersección y por tanto consideran que se da una buena solución.

Tres meses de ejecución
Por otra parte, ya se han empezado las obras para ampliar el cruce de la PO-300 con la calle Cruceiro con el fin de “proporcionar aos usuarios da rede viaria unhas condicións de condución cómodas e seguras, corrixindo os problemas de tráfico que actualmente se xeran xusto no punto de entrada e saída de vehículos”.

La empresa adjudicataria ya ha retirado el muro perimetral de la finca donde se ganarán los metros necesarios para ampliar la intersección y que los conductores tengan más visibilidad a la hora de adentrarse en la avenida.

La obra tiene un coste de 20.000 euros que se financiarán con cargo al Plan Concellos de la Diputación de Pontevedra de 2016. De hecho, hace ya tiempo que se aprobó el convenio mediante el cual la propietaria del terreno se compromete a ceder 291 metros cuadrados y a retirar una edificación auxiliar tras la nueva alineación. El Concello, a cambio de la cesión, retirará un pozo de la propietaria hasta los nuevos lindes y repondrá el muro de cierre con otro de perpiaño. El proyecto también incluye los trabajos de demolición y reconstrucción, así como el desbroce y limpieza del terreno, a una profundidad mínima de 25 metros, cimentaciones con capas de hormigón y la urbanización de la zona, así como la colocación de acera con baldosas existentes en la zona. l