Una retroexcavadora reduce a escombros el peligroso depósito de Seame tras una década de quejas

Una enorme máquina retroexcavadora puso ayer fin a una década de temores entre los vecinos de Seame (Portonovo) que llevan años reclamando la demolición del viejo depósito de agua porque la estructura

Una retroexcavadora reduce a escombros el peligroso depósito de Seame tras una década de quejas
Un momento de los trabajos de demolición iniciados ayer 	cedida
Un momento de los trabajos de demolición iniciados ayer cedida

Una enorme máquina retroexcavadora puso ayer fin a una década de temores entre los vecinos de Seame (Portonovo) que llevan años reclamando la demolición del viejo depósito de agua porque la estructura presentaba un elevado riesgo de desplome y no ofrecía garantías salubridad, además de la mala imagen que proyectaba la vieja estructura.
Los trabajos de demolición se iniciaron después de resolver un problema técnico que impidió hacerlo en la fecha prevista –el lunes–. El propio alcalde, Gonzalo Pita, y el concejal de Infraestructuras y Urbanismo, Daniel Fernández, supervisaron los trabajos que concluirán hoy, si todo marcha según lo previsto.
La empresa Covsa ejecuta el proyecto por un importe de 13.706 euros y para ejecutarlos usa una máquina retroexcavadora de 22 metros de altura con una cizalla hidráulica, además de un camión grúa para colocar gomas de protección. Precisamente la adjudicataria estuvo vallando la zona de trabajo, conformando un perímetro de seguridad que impidiera daños a los inmuebles colindantes.
En primer lugar desmontó el cierre de malla metálica del viejo depósito, colocando una lona como medida de protección ante la caída de cascotes.

recuperación del espacio
Una vez terminado el derribo, Covsa trasladará los restos a un gestor autorizado y también procederá a reponer la barandilla y a acondicionar la superficie afectada por estos trabajos.
El depósito fue adquirido por el Concello en 1975 mediante escritura pública de compraventa del servicio de abastecimiento de aguas de Portonovo, en la que consta además la compra del terreno; una parcela de 26 metros cuadrados en los que se emplaza un terreno clasificado en el PXOM como suelo urbano consolidado.
Con el paso de los años, la estructura se fue deteriorando y fueron numerosas las peticiones de los vecinos de que se realizara una actuación. Según fuentes municipales, llevan unos diez años reclamando su eliminación y, de hecho, para el actual gobierno local era una “cuestión urgente” y la ha atendido “en el momento en que pudo disponer de partida” económica. Las mismas fuentes indicaron que la aprobación del Presupuesto permitió que Urbanismo tenga un plan director con el que acometer esta y otras obras.