Solo el 14% de los españoles sabe distinguir una “fake news”, pero el 60% cree que puede hacerlo

 

El 2017 fue el año de las noticias falsas, las “fake news” de las que empezamos a oír hablar con motivo de la campaña presidencial en Estados Unidos, que campan a sus anchas por las redes sociales y que afectaron desde las elecciones francesas hasta el procés secesionista en Cataluña.

 

Solo el 14% de los españoles sabe distinguir una “fake news”, pero el 60% cree que puede hacerlo
Las noticias manipuladas encuentran en las redes sociales su mayor espacio de difusión | aec
Las noticias manipuladas encuentran en las redes sociales su mayor espacio de difusión | aec

El 2017 fue el año de las noticias falsas, las “fake news” de las que empezamos a oír hablar con motivo de la campaña presidencial en Estados Unidos, que campan a sus anchas por las redes sociales y que afectaron desde las elecciones francesas hasta el procés secesionista en Cataluña.
El mayor peligro de esas falsas informaciones es su apariencia de veracidad, algo que hace que solo un 14 por ciento de los españoles sea capaz de distinguir una “fake news”, aunque un 59,5 por ciento piense que pueden hacerlo, según los el “I Estudio sobre el Impacto de las Fake News en España” realizado por la empresa de investigación social y estudios de mercado Simple Lógica, en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid. Ese estudio, en el que participaron dos mil personas en toda España, refleja que los jóvenes son menos vulnerables a las noticias falsas, aunque aún así tres de cada cuatro no sabe diferenciar informaciones ficticias de las reales.
El porcentaje de quienes se creen las “fake news” se dispara al 92 por ciento en el caso de las personas mayores de 55 años. No hay diferencias por sexos respecto a la credulidad de los encuestados, ya que hombres y mujeres tuvieron las mismas dificultades para “cazar” las noticias falsas que se les plantearon en el estudio, aunque las mujeres demuestran ser más realistas, ya que un 45 por ciento cree poder identificar una noticia falsa, frente al 65 por ciento de los hombres que aseguran que no se dejan engañar.
Cuando se pregunta a quienes dicen ser capaces de distinguir entre noticias falsas y verdaderas sin dificultad cómo lo hacen, el 29,6 por ciento se refiere a la irrealidad del contenido, un 17,9 por ciento cita “titulares demasiado alarmistas, ridículos o improbables” y un 3,1 por ciento habla de sentido común. Además de por el contenido, un 26,9 por ciento dice que desconfía más o menos en función del medio que publica la noticia y de quien la firma (7,7 por ciento); tan solo un 5,8 asegura que trata de contrastar o verificar la información que leen.
Ese mismo estudio sostiene que el 4 por ciento de los españoles reconoce haber creado una noticia falsa alguna vez, aunque solo la mitad admite haberla difundido finalmente. Un 71,8 por ciento de quienes reconocer haber creado un “fake” asegura haberlo hecho por diversión, pero un 3,5 por ciento dice que los hizo “por trabajo” y un porcentaje similar, 3,3 por ciento, “por perjudicar a un enemigo o rival”.
Y es que la intención de perjudicar al rival, casi siempre político, parece estar detrás de la mayoría de las noticias falsas que circulan por las redes en Estados Unidos y Europa. En España, el desafío soberanista supuso, según los expertos, un destacado campo de batalla para las “fake news” especialmente durante la celebración del referéndum ilegal del 1 de octubre y las elecciones del 21 de diciembre. La divulgación de fotografías en las redes que ni siquiera habían sido tomadas en esas fechas, algunas modificadas con editores fotográficos, y se compartieron todo tipo de hechos falsos con el fin de generar polémica, tal y como señaló “Maldito Bulo”, plataforma española especializada en desmentir informaciones falsas.
Cabe destacar que las redes sociales se convirtieron en fuente privilegiada para adquirir información, especialmente entre los jóvenes, por lo que es ahí donde las “fake news” hallan su espacio de difusión. l