El juez Luis Pando será hijo adoptivo de Vilagarcía y contará con una calle

Luis Pando Rivero pidió, como muchos presos de las celdas fascistas, que se limpiase su nombre. Estaba entre rejas cuando escribió una carta expresando este deseo, antes de que los fusiles se lo llevasen para siempre. Y más de ochenta años después, la Vilagarcía en la que impartió justicia.

El juez Luis Pando será hijo adoptivo de Vilagarcía y contará con una calle

Luis Pando Rivero pidió, como muchos presos de las celdas fascistas, que se limpiase su nombre. Estaba entre rejas cuando escribió una carta expresando este deseo, antes de que los fusiles se lo llevasen para siempre. Y más de ochenta años después, la Vilagarcía en la que impartió justicia, en la que luchó por los valores democráticos, lo nombrará hijo adoptivo y una de las calles del municipio al que llegó por amor (era asturiano) lucirá su nombre y apellidos.
Al menos si prospera, como parece lógico al haber una mayoría de izquierdas en la Corporación, la propuesta que el PSOE elevará al próximo Pleno, en el que también promoverá un reconocimiento para Laureano Gómez Paratxcha, el único ministro que tuvo Vilagarcía, condenado a cárcel posteriormente por su lealtad a la República.
Ravella recoge así el guante que ayer lanzó al alcalde el juez Baltasar Garzón, embajador de Iniciativa Cidadá pola Memoria Histórica, que ayer organizó varios actos en homenaje a Pando Rivero que contaron con la presencia de varios de sus nietos y bisnietos.
Una familia que sufrió en sus carnes las garras del fascismo, con la represión no solo del juez Pando, sino también de dos de sus hermanos, un primo y un sobrino. Pese a ello, no contemplan con rencor lo ocurrido, pero sí buscan justicia y reparación. Palabras que ayer no se cansó de repetir Baltasar Garzón durante un desayuno con medio centenar de personas en el que incidió en la necesidad de “superar” este capítulo de la historia de España haciendo cumplir la ley, para lo que defiende que solo hace falta “voluntad”.
El acto de Garzón, organizado por Iniciativa, incluyó una parada en el monumento “Rosas Rotas”, donde se depositó un ramo de flores en honor a Pando y a los 69 nombres más que perdieron su vida en defensa de la legalidad republicana.
“Decían que mi abuelo era de costumbres depravadas porque salía a dar un paseo después de cenar”, recuerda Luis Silva Pando, que reconoce que todavía se le hace “violento” encontrarse con los descendientes de “asesinos”. “Aunque no tengan culpan te recuerdan todo aquello”, asegura emocionado.
“Desde que subí las escaleras del Supremo por primera vez siempre me pregunté porque en una pared aparece un listado de magistrados que perdieron la vida a manos de los rojos y no los que sirvieron a la única legalidad vigente”, reflexionó Baltasar Garzón.
Por ello, en su última de las paradas, en el Concello, Baltasar Garzón pidió a Alberto Varela, “porque a los alcaldes siempre hay que pedirles algo”, una calle “bien visible” para un juez leal a la legalidad: Luis Pando.