El “Mexillón de Galicia” con DOP llega al Museo do Pobo Galego a través de una muestra

La exposición fotográfica “Mexillón de Galicia” llega hoy al Museo do Pobo Galego como una forma más de divulgar la marca entre la sociedad compostelana y los numerosos turistas que atrae.

El “Mexillón de Galicia” con DOP llega al Museo do Pobo Galego a través de una muestra
El presidente del Consello Regulador, Francisco Alcalde | g.s.
El presidente del Consello Regulador, Francisco Alcalde | g.s.

La exposición fotográfica “Mexillón de Galicia” llega hoy al Museo do Pobo Galego como una forma más de divulgar la marca entre la sociedad compostelana y los numerosos turistas que atrae.
El presidente del Consello Regulador, Francisco Alcalde, y el el presidente del Patronato del MUseo do Pobo Galego, Justo Beramendi, serán los anfitriones de un acto que tendrá lugar esta tarde, a partir de las 19 horas.
Un total de cincuenta fotografías y un vídeo de tres minutos, realizados por Xurxo Lobato, integran esta muestra que forma parte de un proyecto concebido por la DOP Mexillón de Galicia que, recuerdan desde el Consello Regulador, representa “garantía de calidad y origen para el consumidor”.
Un amplio proyecto
Este relato audiovisual completa un trabajo del que forma parte también el libro “Mexillón de Galicia”, que el año pasado fue galardonado como mejor libro de gastronomía de España en la categoría de mejor fotografía y obtuvo el segundo puesto en la clasificación mundial.
La exposición de Santiago da continuidad a esa publicación, ayudando al espectador a derscubrir qué hay detrás de Mexillón de Galicia. Desde el Consello Regulador inciden en que “detras de esa marca hay mujeres y hombres que fueron capaces de crear una actitud sostenible, en tornoa la que surgió un sector generador de riqueza y prosperidad en Galicia. Ellos son los responsables de que un producto tan ligado a nuestra identidad sea merecedor de un distintivo que garantiza su calidad y su origen”. Además, destacan del mitilo que es un “alimento muy versátil”. La exposición está estructurada a modo de itinerario que comienza con la recogida de la semilla del mejillón en las rocas, prosigue en las bateas, donde el mitilo crecerá hasta su retirada, continúa en las plantas depuradoras y transformadoras y finaliza en el mercado, donde se comercializa en diversos formatos. Un periplo que describe cómo a través de un trabajo que, en muchas ocasiones pasa de padres a hijos, se configura “una forma de ser”.