• Sábado, 25 de Noviembre de 2017

Multitudinarias procesiones marítimas tanto en el norte como en el sur de la Ría

Miles de embarcaciones de todos los tamaños cambiaron por completo al fisionomía típica de un domingo en la Ría de Arousa. La efeméride lo justificaba todo.

Multitudinarias procesiones marítimas tanto en el norte como en el sur de la Ría

Miles de embarcaciones de todos los tamaños cambiaron por completo al fisionomía típica de un domingo en la Ría de Arousa. La efeméride lo justificaba todo. El Carmen es una de las figuras más veneradas en las localidades en las que la mayoría de las familias sacan sus frutos del mar. De ahí que las procesiones marítimas fuesen multitudinarias tanto en el margen norte como en el sur de la Ría de Arousa. En Cambados la virgen salió en procesión desde la Cofradía hasta el muelle de Tragove, donde tuvo lugar la misa. Después decenas y decenas de barcos engalanados se encargaron de acompañar a la imagen por su recorrido habitual. Lo mismo hizo la flota de O Grove, numerosísima y tocando las bocinas, para conmemorar la que es sin duda una de las festividades más emotivas y seguidas del municipio meco. De hecho los grovenses culminan numerosos días de fiesta en los que no faltó absolutamente de nada.
Las procesiones no solo se limitaron al mar, sino que también hubo celebraciones en tierra como fue el caso de la parroquia de Sanxenxo de Vilalonga, en donde se engalanó a la virgen y se hicieron alfombras florales en su honor.
Los actos religiosos se mezclaron con los puramente profanos y con aquellos dedicados a la gastronomía y también a los más pequeños de la casa. Sardinada popular y una gran romería en Sanxenxo, así como actividades infantiles con los personajes de Disney en el caso de Carril fueron las estrellas de la jornada por el día. Por la noche la cosa fue de verbenas en todos y cada uno de los puntos de la Ría de Arousa que quisieron celebrar el Carmen, que además este año cuadró justo en domingo, por todo lo alto.
Ahora solo falta A Illa que lleva tiempo preparándose para una de las, sin duda, procesiones más espectaculares de la Ría.