La prevención de atentados moviliza un amplio dispositivo en campos de fútbol

Las personas que acudieron ayer a ver el Céltiga- Boiro, en A Illa de Arousa, se encontraron con un panorama para nada habitual. La Guardia Civil desplegó tres patrullas con armas largas en la entrada al campo, inhabilitando todas las entradas menos una.

La prevención de atentados moviliza un amplio dispositivo en campos de fútbol
Los agentes se desplegaron en los accesos al Salvador Otero e identificaron a todos los asistentes al partido | gonzalo salgado
Los agentes se desplegaron en los accesos al Salvador Otero e identificaron a todos los asistentes al partido | gonzalo salgado

Las personas que acudieron ayer a ver el Céltiga- Boiro, en A Illa de Arousa, se encontraron con un panorama para nada habitual. La Guardia Civil desplegó tres patrullas con armas largas en la entrada al campo, inhabilitando todas las entradas menos una. Los que quisieron acceder al Salvador Otero tuvieron que identificarse previamente bajo la atenta mirada de los agentes, que, además, contaban con otra patrulla camuflada.
La Policía Local isleña también colaboró en este despliegue, que tenía como objetivo la prevención del terrorismo. Y es que hace unas dos semanas que las autoridades tienen conocimiento de que los campos de fútbol de tercera división se han convertido en posible objetivo de los terroristas yihadistas. Por ello, se han incrementado los controles, que serán rotativos en campos de tercera de toda Galicia y del conjunto de Estado español. Ayer, el despliegue era importante no solo en A Illa, sino también en Sanxenxo.
Al campo de San Pedro, donde se disputaba un partido entre el Vilalonga y el Arenteiro, también acudieron tres parejas de la Guardia Civil, aunque no portaban en este caso las armas largas que llamaron la atención de los que asistieron al partido en A Illa.
Sí estaban ataviados con chalecos antibalas y en Vilalonga no realizaron ningún tipo de control en los accesos, por lo que la cita transcurrió con normalidad y los aficionados tan solo se encontraron con una mayor presencia de lo habitual de la Guardia Civil.
 

Normalidad en A Lomba
Distinta estampa se vivió en Vilagarcía. La normalidad fue absoluta en el partido que se disputó en el estadio de A Lomba, entre el Arosa y el Racing Vilalbés. Hubo presencia de la Policía Nacional en el campo, pero la misma que suele haber en cualquier otra jornada.
El despliegue más llamativo de los tres fue el que se llevó a cabo en la localidad isleña. En cualquier caso, se trata de dispositivos que se van a repetir con frecuencia durante la temporada deportiva y que se registra también en otros puntos de Galicia. A pesar de la presencia de los agentes, los partidos de fútbol se disputaron con total tranquilidad, transcurrido el proceso de identificación de los asistentes que se llevó a cabo en los accesos al Salvador Otero. Los directivos de los equipos conocían el despliegue.