• Domingo, 24 de Septiembre de 2017

Ravella renueva el contrato de uso del Museo do Ferrocarril hasta 2021

Al menos durante cuatro años más el Concello de Vilagarcía explotará las dependencias del edificio en el que a día de hoy se encuentra el Museo del Ferrocarril. Hace unas semanas que desde Adif, organismo propietario de la parcela y también del inmueble, le comunicaban al gobierno municipal que el contrato de arrendamiento había expirado.

Ravella renueva el contrato de uso del Museo do Ferrocarril hasta 2021

Al menos durante cuatro años más el Concello de Vilagarcía explotará las dependencias del edificio en el que a día de hoy se encuentra el Museo del Ferrocarril. Hace unas semanas que desde Adif, organismo propietario de la parcela y también del inmueble, le comunicaban al gobierno municipal que el contrato de arrendamiento había expirado. Ante esta situación el ejecutivo tenía dos alternativas. La primera de ellas era renunciar a la explotación de estas instalaciones y, por lo tanto, dejar de pagar el alquiler anual estipulado en el contrato, o bien renovar el acuerdo entre las partes para seguir gestionando el contenido del edificio.
Por lo de pronto, y en el marco de la Xunta de Goberno local, el ejecutivo que preside Alberto Varela ha decidido remitir a la Xefatura de Patrimonio e Urbanismo su deseo de seguir con el contrato en vigor.
Características
El contrato de arrendamiento de las instalaciones en las que se encuentra el Museo do Ferrocarril supone a las arcas municipales abonar anualmente la cantidad de 2.226 euros. En principio el ejecutivo socialista firma un contrato por cuatro años y será cuando, cumplido ese tiempo, deberá volver a renovar o finiquitar las condiciones.
Poca promoción
Lo cierto es que el Museo do Ferrocarril es, para muchísimos vilagarcianos, un lugar absolutamente desconocido. El inmueble está ubicado en el antiguo apeadero, en la avenida Rosalía de Castro, y desde hace años es una exposición fija de maquetas, imágenes y parte de la historia del ferrocarril, sobre todo vinculada a la primera línea férrea que unía Santiago con Carril.
     Ninguno de los últimos gobiernos municipales ha apostado mucho por impulsar turísticamente el contenido de estas instalaciones, pero al menos por ahora y mientras no exista un proyecto de potenciación, las instalaciones seguirán siendo explotadas por la administración vilagarciana.
    La primera planta de la antigua estación se dedica a la zona de exposiciones, mientras en el bajo cubierta hay una zona de libros y un despacho.
     Las obras de rehabilitación llevadas a cabo en este edificio han permitido conservar la esencia original de este antiguo apeadero, uno de los más emblemáticos de Galicia. l