• Miércoles, 13 de Diciembre de 2017

Vecinos de Cornazo reclaman reductores de velocidad para mejorar la seguridad en Agustín Romero

Los vecinos de Cornazo han remitido una serie de demandas al gobierno local de Vilagarcía que, fundamentalmente, se refieren a cuestiones de seguridad vial en las pistas de la parroquia.

Vecinos de Cornazo reclaman reductores de velocidad para mejorar la seguridad en Agustín Romero
Los vecinos reclaman medidas de reducción de velocidad en Agustín Romero | g. salgado
Los vecinos reclaman medidas de reducción de velocidad en Agustín Romero | g. salgado

Los vecinos de Cornazo han remitido una serie de demandas al gobierno local de Vilagarcía que, fundamentalmente, se refieren a cuestiones de seguridad vial en las pistas de la parroquia. En concreto buena parte de los habitantes del lugar reclaman que se coloquen badenes o reductores de velocidad en la calle Agustín Romero que une el centro de la localidad arousana con Pontearnelas. “É un vial no que os coches van a velocidades altísimas, o que supón un grave perigo para as persoas do lugar”, explican desde la asociación vecinal. Eso sí, la opción de colocar badenes en los puntos más conflictivos de esta carretera no convence a todos. “Ben é certo que hai veciños que queren e outros que non, dado que se che tocan os badéns ao lado da casa o ruído que poden ocasionar cando os coches pasan por alí é considerable. Tamén é de entender esa postura”, explican desde Cornazo.
Las reclamaciones de los vecinos fueron estudiadas en el marco de la Xunta de Goberno Local que decidió que la Policía sea la que se encargue de redactar un informe que evalúe qué posibilidades existen para reducir la velocidad en este vial.
 

Vías alternativas
Uno de los principales problemas de la parroquia de Cornazo es que es una zona muy utilizada como vía alternativa para los accesos tanto a la Circunvalación como a la Vía Rápida. Por ello el tránsito de vehículos que circulan a mucha velocidad es mayor.
De hecho no hace mucho que el gobierno local aprobó adoptar medidas precisamente en uno de los cruces más problemáticos de la parroquia, el de acceso a la zona de Santa Mariña desde Agustín Romero. Es este quizá uno de los principales enlaces, aunque muy precarios, que los vilagarcianos utilizan para acceder a la Vía Rápida desde el centro de la ciudad y se trata de un camino en el que apenas caben dos coches a la par. Las medidas que se adoptaron recientemente en el mismo, aparte de los badenes de reducción de velocidad que ya existían, fueron las de colocar señales de limitación de velocidad a 30 kilómetros hora.
Hace años que los vecinos del lugar reclaman medidas contundentes en este cruce donde el tráfico rodado es elevadísimo para las condiciones que tiene un enclave por el que también pasan peatones y que no está habilitado con ninguna medida para ellos, ni siquiera las obligadas aceras o pasos diferenciados.