Hace 20 años, algunos confiaron en un joven que no llegaba a los treinta, dijo el presidente del PPdeG en referencia a él mismo y, a continuación, tuvo que interrumpir su discurso visiblemente emocionado, al tiempo que los jóvenes asistentes lo aplaudieron en pie a gritos de presidente, presidente.Tras un par de minutos de descanso, el líder de los populares gallegos rememoró en tercera persona el empeño de sus padres para que ese joven estudiara -es licenciado en Derecho-, a pesar de que en su familia no había ningún universitario. Tras hacer referencia a que él es de aldea -nació en la localidad ourensana de Os Peares-, también recordó su primera preocupación por el paro cuando su propio padre se quedó sin trabajo.
Confiaron en ese joven, y ahora que ya no es tan joven tiene que cumplir con el reto más importante de su vida, continuó en alusión a las elecciones autonómicas, en las que se marcó como objetivo hacer honor a los que le encomendaron sus primeras responsabilidades políticas, tras las que ocupó después otros cargos como la Presidencia de Correos o la Dirección del Insalud.
Tras bromear con que es discutible que siga siendo joven -tiene 47 años-, hizo suyo el inconformismo consustancial a la juventud para defender la necesidad de abrir una nueva etapa en Galicia. En esta línea, se mostró crítico con la gestión del Gobierno gallego en la actual situación de crisis económica y consideró que esta comunidad tiene instrumentos para frenar los efectos de la desaceleración.
Trabajamos como los que más y recibimos como los que menos, dijo Feijóo de los gallegos, y proclamó que Galicia puede dar mucho más de sí. En esta línea, se impuso a sí mismo inconformismo para que esta comunidad pueda salir de la crisis creciendo en oportunidades de futuro.
Con este objetivo se comprometió a trabajar si llega a la Xunta y, en esta misma línea, animó a los 600 jóvenes asistentes que ejerzan ese inconformismo para recuperar la confianza y cambiar la emigración el paro y el subempleo por oportunidades, trabajo y salario.
Frente a esto, acusó al bipartito de ser una piedra en el camino y poner el freno a Galicia, por lo que justificó la necesidad de que esta comunidad tenga un gobierno distinto, en lugar de discusiones internas y eternas, en referencia a las divergencias de los socios de la Xunta.
El presidente de los populares gallegos opinó que el bipartito se equivoca al no contar con los jóvenes porque, manifestó, las lecciones de la juventud son tan valiosas como las lecciones de la experiencia. Después de apuntar que la crisis afecta fundamentalmente a este colectivo, se confesó preocupado por sus dificultades para acceder a una vivienda, porque el paro juvenil se haya disparado .
Ante el actual contexto económico, alertó de que el Gobierno gallego está parado y sin hacer nada para que la comunidad salga a la superficie.