Diario de Arousa Digital
  Sábado, 31 de Julio de 2010

   
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BOIRO

Localizan en una finca el cadáver de una vecina desaparecida desde el pasado martes

CHECHU LÓPEZ > BOIRO
Personal del Grumir, Guardia Civil y de la funeraria trasladaron el cadáver desde la finca al furgón fúnebre. CHECHU RÍO
Los peores augurios se confirmaron y una vecina de Escarabote, Carmen Lago García, conocida como Carmen de Anxela, que el 10 de agosto hubiera cumplido 77 años y que llevaba desaparecida desde la tarde del pasado martes, fue localizada muerta ayer en una finca del lugar de A Cova da Agra, en la parroquia de Lampón, cerca del campo de fútbol de A Mina. Un vecino del lugar de Montaña, en la misma parroquia, que caminaba en torno a las diez de la mañana por una pista cercana encontró su cadáver tumbado de medio lado en esa parcela. Por ahora se desconocen las causas del fallecimiento y que habrá que esperar al resultado de la autopsia, pero según algunas fuentes el cuerpo sin vida no presentaba signos aparentes de violencia, por lo que se sospecha que, pudo morir por causas naturales o, debido a las altas temperaturas de estos días, por un golpe de calor, entre otras.

Aunque se trataba de una mujer que vivía sola, habitualmente comía y dormía en la casa de una nuera, que fue la que dio la voz de alarma a última hora del miércoles cuando pasaban las horas y no daba señales de vida. Estas personas fueron las que indicaron que cada vez que salía a la calle se ponía un sombrero para resguardarse del sol, excepto cuando iba a la iglesia o al cementerio. Precisaron que ese complemento lo encontraron en la casa cuando entraron para comprobar si la mujer se encontraba dentro de la misma.

La mujer tenía problemas de visión y caminaba con dificultad, pero que no sufría ningún tipo de enfermedad, según indicó su nuera. Piensan que pudieron ser esas situaciones las que influyeron en que Carmen de Anxela se desorientase y siguiera un camino que recordase de la infancia y finalmente fuese a parar a la finca en la que fue localizada sin vida. Se sospecha, entre otras cosas, que al salir de la misa o del cementerio siguiese un camino equivocado de regreso hacia su casa.

En un primer momento, se pusieron a buscarla as persona que tenían un mayor contacto con ella por lugares que eran susceptible de que fueran transitados por ella. Sin embargo, al no lograr ningún avance, la nuera denunció su desaparición a la Guardia Civil de Boiro. Al parecer, los integrantes del amplio dispositivo de búsqueda que se organizó en días previos estuvieron rastreando los alrededores de ese punto durante los días previos, pero nunca llegaron a alcanzarlo pues se desviaron por otros caminos que se sospechaba pudiera frecuentar. Algunas vecinas indicaron que escucharon unos gritos que pudieran ser de la persona que encontró el cadáver y se temieron lo peor, como finalmente ocurrió. Nada más recibirse en el cuartel de la Guardia Civil el aviso del hallazgo, se desplazó una patrulla al lugar para verificar lo sucedido y encargarse de su custodia, para lo que se estableció un cordón policial, que se mantuvo hasta que la forense procedió al levantamiento del cadáver minutos antes de la una de la tarde.

Antes de ser trasladado a Santiago para practicarle la autopsia, la funeraria se detuvo en el cuartel boirense para que la Policía Judicial realizase algunas pruebas a los restos mortales.








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