El Juventud Cambados juega el sábado por la tarde (17 horas) en Ourense contra el Covadonga. En principio es sólo un partido más con tres puntos en juego, importantes para los de Carregal porque le pueden dejar lista la permanencia. Pero echando la vista atrás, concretamente al partido de la primera vuelta disputado en Burgáns, cambia radicalmente el punto de vista y esta cita pasa a ser algo más que un simple partido de fútbol. Y es que en aquella ocasión el choque acabó como el rosario de la aurora. Hubo jaleo en las gradas, también en el campo y los más graves se produjeron en los vestuarios, con agresión incluida a un futbolista del Cambados. Luego vinieron denuncias y declaraciones cruzadas. La afición del Covadonga parece tener ganas de lío también en esta ocasión y el mejor ejemplo de ello es la visita que algunos le hicieron al equipo cambadés cuando jugó en el campo del Nogueira de Ramuín. Aseguran que allí ya recibieron amenazas y por eso afrontan con preocupación el desplazamiento. La directiva ya ha hecho su trabajo para garantizar la seguridad de la expedición. El presidente confirmaba ayer que han enviado un escrito a la Delegación del Gobierno en Ourense solicitando la presencia de las Fuerzas de Seguridad en el campo y también hablaron con la Policía Local de Ourense, que garantizó también la presencia de una patrulla durante el encuentro. Y, además, la Federación confirmó la presencia de dos delegados federativos para acompañar al colegiado y levantar acta de todo lo que ocurra.
Ríchar Charlín, presidente del Cambados, dice que no tiene por que pasar nada, pero reconoce la preocupación. Si se toman as medidas oportunas non debería pasar nada e tamén sempre e cando o árbitro teña personalidade, dice el presidente del club.
En lo deportivo, Carregal no podrá contar con Eulogio, Robert y Unai por sanción, ni tampoco con Javi Sánchez por lesión, aunque hay otros jugadores con molestias que podrían perderse el partido.f