El portavoz del grupo parlamentario socialista, Xaquín Fernández Leiceaga, anunció ayer que su formación política apoyará a la Xunta en la petición de aplazar el pago de 2.584 millones de euros por la liquidación negativa de los anticipos a cuenta recibidos durante 2008 y 2009.El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo propuso en el Pleno del Parlamento de la pasada semana comenzar a pagar esa cantidad cuando la economía gallega crezca al 2 por ciento y efectuar el pago en diez años en lugar de en cinco.
En rueda de prensa, Leiceaga manifestó que los miembros del PSdeG estarían muy satisfechos y les encantaría que la comunidad gallega pudiera aplazar la devolución de la cuantía que cobró en exceso, si bien pidió a la Xunta dos rectificaciones.
Suspensión de pagos > En concreto, el parlamentario socialista demandó a Núñez Feijóo que renuncie a cualquier petición de bajada de impuestos en los próximos años, pues consideró que no es para nada razonable defender un descenso en las tasas impositivas cuando de alguna forma la Xunta se declara próxima a la suspensión de pagos.
Leiceaga llamó la atención sobre el hecho de que el presidente de la Xunta cargue la responsabilidad de los excesos de financiación al anterior gobierno autonómico, que formaron en coalición socialistas y nacionalistas, y solicite ahora un aplazamiento de la devolución.
Agregó que todos los gobiernos están en la misma situación y defendió que no es responsabilidad de cada uno, sino de la propia evolución de la coyuntura económica, y expresó el temor de que detrás de la insistencia en la cuestión de la devolución, la Xunta prepare recortes sociales intensos en los Presupuestos gallegos para 2011.
No es gratis > El diputado recordó que la petición de aplazamiento no es gratis para el Gobierno central y avisó de que el Estado deberá compensar la eventual ausencia de ingresos con algunas fórmulas, entre las que citó un posible incremento de impuestos y una reducción en gastos.
En este sentido, reclamó una explicación de Feijóo sobre la parte de los costes a los que el Gobierno central debe renunciar si acepta finalmente el aplazamiento de la devolución.
Leiceaga sospechó que Feijóo quiera trasladar los gastos de la devolución a sus sucesores en el Gobierno gallego y aludió a la posibilidad de que el actual jefe el Ejecutivo gallego vea en la presidencia de la Xunta un trampolín para Madrid.
Recordó que Feijóo firmó hace siete meses la ley que estipula el método previsto para la devolución y consideró que la fórmula actual mejora sustancialmente el procedimiento propuesto en 2001 por el gobierno de José María Aznar, ya que amplía de 2 a 5 años la posibilidad de aplazamiento del pago.