Patrice de Maistre, el gestor de la heredera de L’Oréal, Liliane Bettencourt, quedó ayer en libertad tras ser detenido y trasladado a los locales de la brigada financiera de la Policía de París para ser interrogado por segunda vez en relación al escándalo que rodea a la multimillonaria.Su abogado, Pascal Wilhelm, explicó que esta nueva declaración estaba prevista desde hace tiempo porque los investigadores querían contrarrestar sus palabras con las del ministro de Trabajo, Eric Woerth, que también fue interrogado, en calidad de testigo, por su presunta implicación en este escándalo político-financiero.
Concretamente, ayer han tratado de que De Maistre aclarase las divergencias que han constatado entre su primer interrogatorio y el que este jueves hicieron al ministro, informó el diario vespertino Le Monde.
Al parecer, según este periódico, no coinciden las versiones que ambos dieron sobre la contratación de la esposa del ministro, Florence, en la sociedad gestora de la fortuna de Bettencourt.
Woerth aseguró ayer que nunca intercedió para que su esposa consiguiese ese empleo.