La Casa Blanca suplicó ayer a la página de internet Wikileaks, que el pasado domingo publicó más de 90.000 documentos secretos sobre la guerra de Afganistán, que no filtre el resto de los informes en su poder.Las vidas de personal afgano que ha colaborado con las tropas estadounidenses y la seguridad nacional de EEUU quedan en peligro por estas filtraciones, afirmó ayer el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, en una entrevista concedida al programa Today, de la cadena NBC.
Según Gibbs, la filtración del domingo ya ha puesto en peligro las vidas de personal afgano que trabaja con las fuerzas estadounidenses en ese país.
Los talibán, declaró el portavoz, han asegurado que buscarán a las personas nombradas en esos documentos para tomar represalias y la publicación de los cerca de 15.000 documentos adicionales que el creador de Wikileaks, Julian Assange, asegura que tiene sólo agravaría la situación.
Por otro lado, el soldado Bradley Manning, del Ejército de EEUU, que supuestamente entregó para su divulgación documentos secretos, fue trasladado a un calabozo de la Infantería de Marina, en Quantico (Virginia).
Un comunicado del Ejército indicó que Manning, de 22 años, permanecerá confinado mientras se decide si será sometido a un juicio militar.
El Pentágono cree que Manning ingresó en un sistema llamado Red de Encaminamiento del Protocolo Secreto en internet, que proporciona a los militares, con la debida autorización, acceso a mensajes secretos de unos 91.000 documentos militares.