El número dos de Al Qaeda, el egipcio Ayman al-Zawahri, dio la bienvenida al presidente electo estadounidense Barack Obama, dos semanas después de la celebración de los comicios. En un audio emitido por numerosos portales yihadistas y retransmitido por los principales medios occidentales, Al-Zawahri instó a los musulmanes a mantener los ataques contra el criminal Estados Unidos y acusó a Obama de ser un negro al servicio de los blancos, lo opuesto a los honorables negros americanos, como Malcolm X. En el mensaje también advierte a Obama que no siga la política de Bush en Afganistán, que no envíe más tropas, porque de ser así, su presidencia fracasará. Además, el miliciano lamentó profundamente la traición de Obama a la fe musulmana, al abandonar las raíces de su padre, keniano, musulmán y apellidado Hussein. La nación musulmana ha recibido con profunda amargura su hipócrita postura hacia Israel. Usted nació de un padre musulmán, pero usted eligió estar con los enemigos de los musulmanes, afirmó.
Los talibanes afganos también quisieron hacer su mensaje al presidente electo. Si los países extranjeros aumentan sus tropas, nosotros aumentaremos sus ataúdes, dijo el portavoz talibán, Mohammed Yousif Ahmadi, en declaraciones a una agencia afgana. Ahmadi conminó a las fuerzas internacionales a retirarse, tras asegurar que esa es la solución para el conflicto en ese país.
Por otra parte, Obama decidió que su asesor Eric Holder, que ya fue el fiscal general adjunto de Clinton, sea el próximo secretario de Justicia. Holder se convertiría en el primer ministro de Justicia de raza negra en Estados Unidos.