El juez Pablo Ruz denegó a dos víctimas del 11-M, vinculadas a la AVT, nuevas pruebas de explosivos porque ya fueron practicadas en el juicio por estos hechos, del que hay sentencia firme, y por resultar inútiles, dilatorias y perjudiciales.En las pruebas destinadas a investigar el tipo de explosivo utilizado en los atentados del 11 de marzo se incluía la petición de realizar un simulacro de las explosiones en un vagón de las mismas características de los atentados, realizando diferentes pruebas con explosivos.
Se trata de una de las piezas separadas que se desglosaron del sumario del 11-M con los llamados flecos de la investigación y que se mantienen abiertas en el Juzgado Central de Instrucción número seis de la Audiencia Nacional, a cuyo frente están Ruz y Eloy Velasco, desde que se juzgaron los atentados en 2006.
En esta pieza, que está declarada secreta, se trata de localizar a los implicados en el 11-M que huyeron o que quedan por identificar a través de los rastros de ADN que fueron extraídos de los distintos escenarios.