En conferencia de prensa, para presentar la pequeña junto al director del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) de Vigo, Elkin Muñoz, la madre de la pequeña de tan sólo 3 meses relató que pese a la presión psicológica que suponen los tratamientos de reproducción asistida, lo importante es que, finalmente, pudo quedarse embarazada.La pequeña Inés nació el pasado mes de agosto en un centro hospitalario de Santiago. Lo novedoso de la técnica, según explicó el director de IVI Vigo, es que, por primera vez en el mundo se aplican de manera conjunta y de forma exitosa las técnicas de vitrificación, diagnóstico pre-implantacional y posterior vitrificación de blastocisto.
La pareja, con una historia de esterilidad de tres años, se sometió a tratamientos de reproducción asistida convencionales -inseminación, fecundación In Vitro e Inyección Intracitoplasmática- sin conseguir embriones.
Desde la clínica se propuso, entonces, la acumulación y vitrificación de ovocitos en los ciclos sucesivos de tratamientos. Tras la implantación de dos embriones se consiguió un embarazo no evolutivo que se abortó en las primera semanas.
Los embriones no transferidos, procedentes de ovocitos vitrificados, fueron vitrificados en estado de blastocisto y una vez desvitrificados le fueron transferidos dos de ellos con resultado de embarazo evolutivo.
Elena y Carlos aseguraron, con su pequeña en brazos, que nunca pensaron en tirar la toalla durante el tratamiento en la clínica IVI y cuando se enteraron de que ella estaba embarazada sintieron una felicidad enorme.
Tienes que tener mucha fe y creer que lo vas a conseguir, explicó el padre de la pequeña, quien describió a Inés como alegre y muy despierta, dijo.
En cuanto al desembolso económico, los padres de la niña comentaron que no fue excesivo y que vale mucho menos que una casa, comentó Elena.
Según el director de IVI Vigo, el tratamiento empleado con Elena y Carlos no es más caro que una fecundación In Vitro, que ronda los 6.000 euros en la actualidad, y cifró en unos 2.500 euros la vitrificación.
Esta técnica de vitrificación se aconseja en casos como los de Elena, pero también en mujeres enfermas de cáncer, en concreto, se congelan los óvulos antes de que empiece a tratar a la persona con radioterapia.
La vitifración de óvulos en mujeres con cáncer es un tratamiento gratuito, informó el director de IVI Vigo.
Asimismo, el doctor Elkin explicó que la técnica es idónea para un banco de óvulos.
En la clínica viguesa, un total de 77 pacientes han vitrificado ya sus óvulos por diferentes motivos. Precisamente, cinco de ellas se han beneficiado del plan de preservación de la fertilidad.