A las ocho y veinticinco de la mañana sale el primer autobús con destino a Santiago de Compostela. Más tarde hay uno a las diez menos cinco, otro a las cuatro menos cuarto, y el último a las siete de la tarde. A Vigo o A Coruña no hay servicio pese a estar en temporada de verano.En la estación, el servicio de información al viajero ofrece a los usuarios los horarios de partida y de llegada de los vehículos de transporte colectivo que operan entre Vilagarcía y Pontevedra, ya que no disponen de otras rutas.
Desde los servicios de información comentan que se trata de un caso en el que la la pescadilla se muerde la cola, ya que las empresas no cuentan con demasiados viajeros y por eso no amplían sus servicios, mientras que los viajeros no usan este medio de transporte porque culpan a las empresas de su mal funcionamiento.
Además, aseguran que mucha gente prefiere la alternativa del ferrocarril, puesto que los autobuses cuentan con destinos reducidos y no garantizan la seguridad de llegar a tiempo.
Es el caso por ejemplo, de los autobuses que circulan entre Sanxenxo, Cambados, O Grove y Vilagarcía, que se han visto reducidos y también suelen sufrir constantes retrasos, especialmente en época estival.
Con respecto a los retrasos, aseguran que se trata de unos meses al año, en los que se ve duplicada la población, se celebran numerosas fiestas y el tráfico es más denso.
La mala organización en el transporte comarcal contrasta con el buen funcionamiento de la circulación interurbana. En la actualidad, este servicio que lleva a cabo la empresa Pereira dispone de unas rampas ubicadas en las inmediaciones de la Comisaría de Policía, detrás de la Praza da Peixería que, aunque muchas veces resultan insuficientes para los buses que desde este punto recorren el municipio, hasta el momento no han causado mayores problemas.
Otro ejemplo es el de la empresa José Nuñez Barros, que cuenta con un servicio de autobuses que abarca desde Pontevedra, hasta localidades más pequeñas como András.
Así, las salidas desde la estación de Vilagarcía van hasta el Hospital de O Salnés, Portas e Romai, Cornazo y Ponte Arnelas.
Además, aseguran que en verano sí es frecuente que se produzcan retrasos debido a que aumenta el número de viajeros, pero durante los meses de invierno sus vehículos de servicio público suelen ser bastante puntuales.
Instalaciones > Lo que sí queda claro es que la actual estación de autobuses resulta poco operativa, tal y como afirman responsables de información.
Dispone de una gran sala de espera que está prácticamente vacía y está rodeada de locales que tampoco tienen utilidad. De esta forma, los gastos de mantenimiento de este inmueble resultan cada vez más difíciles de soportar en función de los escasos servicios que presta.
El edificio de la actual estación se encuentra ubicado en el barrio de Os Duráns, a escasos 200 metros del Consistorio de Vilagarcía.
Por otra parte, en la oficina de información de la estación vilagarciana las quejas de los viajeros son continuas, especialmente cuando se trata de destinos como Cambados, O Grove o Sanxenxo, y su frecuencia horaria.
El incumplimiento y la reducción de horarios hacen imposible viajar a estos destinos de forma regular.
Tal y como indican las propias empresas en sus hojas de horarios, se trata de pasos aproximados dependiendo del tráfico, por lo que llegar puntual a un destino como O Grove puede derivar en largos retrasos.
Los viajeros se quejan frecuentemente de que no pueden hacer planes para llegar puntual a un lugar, porque los autobuses siempre se restrasan.
Verano > A pesar de que en esta época del año se ven aumentadas las poblaciones y el tráfico, las empresas de transporte no dudan en reducir su número de viajes, por lo que ir de un lugar a otro resulta aún más complicado.
Es el caso de lo sucedido en Cambados hace unas semanas, cuando un grupo de turistas tuvo que quedarse en tierra en la estación de Vilagarcía debido a que el autobús estaba repleto.
Con todo esto, y contando con el vistobueno para la construcción de una nueva estación de autobuses hace unos meses, tanto el Concello como la Delegación Provincial de Transportes, deberían replantearse la remodelación de los servicios actuales, ampliando el horario y el número de autobuses.