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Lunes 1 de Diciembre 2008 Vilagarcía


LAS GESTIONES DEL CONCELLO NO TUVIERON RESPUESTA

Cuatro años de espera infructuosa para un nuevo edificio sindical

REPORTAJE DE C.V.

Los sindicatos están a la espera de que su nueva sede pueda construirse detrás de los juzgados.
Los sindicatos de Arousa emprendieron la búsqueda de un lugar para emplazar sus nuevas sedes en el 2004 y cuatro años después aún desconocen adónde se trasladarán. Las gestiones del Concello para demandar los terrenos de O Cavadelo aún no tuvieron respuesta.

El Concello realizó las gestiones pertinentes ante Hacienda y el Ministerio de Trabajo para solicitar la cesión de los terrenos de O Pousadoiro, el lugar que los responsables de las centrales sindicales de Arousa consideran adecuado para emplazar su nueva sede, pero hasta el momento, y tras siete meses, aún no recibió ninguna respuesta. Así lo confirmó la alcaldesa, Dolores García, que fue la que en el pasado mes de abril analizó con los responsables de CCOO, UGT y CIG un proyecto al que respaldó para que en el solar situado detrás de los juzgados se construyera un edificio de servicios públicos.

La espera está siendo muy larga para los responsables sindicales, que cada día ven más necesario un mayor espacio para sus actividades, así como para facilitar el acceso a sus locales. Hay que recordar que la demanda no surgió hace siete meses, cuando se reunieron con la regidora local, sino que se remonta al año 2004, cuando recibieron la autorización por parte del Ministerio de Trabajo, de quien depende el actual edificio sindical, para negociar una permuta.

La búsqueda les llevó a buscar inmuebles ubicados en las afueras de la ciudad, pero finalmente optaron por barajar la posibilidad de construir un nuevo edificio en O Cavadelo. Tras cursar la correspondiente solicitud ante la Agencia Tributaria, a quien pertenece el solar, les indicaron que el terreno tenía que ser solicitado por la administración pública, por lo que recurrieron al Concello para lograr su apoyo, que finalmente consiguieron, aunque por el momento no hayan obtenido respuesta satisfactoria.

Lo cierto es que el principal problema que presenta el actual edificio sindical ya no es sólo la falta de espacio, un inconveniente algo menor en el caso de UGT, sino que presenta claras dificultades para que los que las personas con alguna discapacidad puedan acceder a CCOO y CIG, que se encuentran en el primer y segundo piso, respectivamente.

Las escaleras son en este caso un obstáculo insalvable, puesto que aunque consideraron la posibilidad de instalar un ascensor es imposible debido a las dimensiones de la entrada que disponen y en la que no hay cabida para este servicio.

Las sedes de ambos sindicatos fueron motivo de reformas no hace mucho tiempo para optimizar el poco espacio que tienen para la realización de su trabajo diario. Aún así, les urge una solución a una demanda de años y que solventaría principalmente el acceso a sus oficinas a las personas con alguna discapacidad.





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