El portavoz de Energía del Ejecutivo comunitario, Ferrán Tarradellas, inisitió en que a pesar de que la situación ha cambiado dramáticamente desde anoche, después de que Rusia haya decidido recortar sustancialmente los volúmenes de gas que llegan a Europa, Bruselas sigue sin ver peligros inmediatos en el suministro de gas para los consumidores europeos.En cualquier caso, explicó que la directiva comunitaria relativa a la Seguridad en el Suministro de Gas, que data de 2004, establece una serie de medidas que los Estados miembros pueden tomar para garantizar el suministro energético de sus nacionales. En caso de que las medidas nacionales no garanticen dicho abastecimiento, los Estados miembros afectados pueden invocar mecanismos de solidaridad para que otro Estado miembro con mayores reservas de gas le ceda parte de ellas.
Es una opción que existe aunque antes los Estados miembros deben tomar todas las medidas nacionales posibles, confirmó Tarradellas. La coordinación en los Veintisiete debe garantizarse de manera inmediata en caso de que un Estado miembro vea su suministro energético reducido en un 20% del total que llega a la UE, precisó.
No obstante, subrayó que antes de llegar a este escenario, Bruselas debe comprobar el estado real de las reservas que mantienen los Estados miembros y, posteriormente, competería al Grupo de Coordinación de Gas de la UE compuesto por representantes técnicos de Energía de los Veintisiete, de la industria y operarios y que debe reunirse este viernes tomar una decisión al respecto.
Tenemos que analizar cuál es la situación real y qué medidas podrían tomar, primero, a nivel nacional. La seguridad en el suministro sigue siendo una responsabilidad de los Estados miembros, pero el Grupo de Coordinación se va a reunir el viernes y ahí tendremos una evaluación clara de cuál es la situación, explicó. A la reunión del viernes, también han sido invitados representantes de la ucraniana Naftogaz y la rusa Gazprom.
Si los suministros se reanudan, celebraremos la reanudación de los suministros. Si los suministros no se reanudan, el Grupo de Coordinación del Gas se reunirá y es ahí (en este foro) en el que la Comisión podría elaborar planes de contingencia o posibles respuestas a esta crisis, precisó Tarradellas. Compete al Grupo de Coordinación de Gas decidir qué medidas se pueden tomar. Hay reservas en distintos Estados miembros que podrían utilizarse, gas que podría transportarse allí, puede cambiarse de carburante... hay una serie de medidas que podrían darse para resolver la situación en determinados Estados miembros. Lo que decida el Grupo de Coordinación de Gas es algo que sabremos el viernes, agregó.
Por su parte, el también portavoz del Ejecutivo comunitario, Johanes Laitenberger, descartó especular sobre qué consecuencias podría tener la no resolución próxima de la disputa comercial que mantienen Rusia y Ucrania que, finalmente, ha llevado a un recorte del suministro de gas ruso a Europa que ya ha afectado a varios países de la UE.
El Ejecutivo comunitario ha intensificado sus contactos con las partes para que éstas vuelvan a la mesa de negociaciones y encuentren una solución definitiva al litigio comercial que mantienen. Bruselas considera la disputa bilateral como un asunto comercial y no un problema de carácter político y, asimismo, considera que su resolución no compete a la UE mientras que la Comisión ni siquiera es una parte contractual dado que los contratos se firman entre compañías públicas y privadas, concluyó Laitenberger. En última instancia, cabe recurrir al Tribunal de Arbitraje de Eslocolmo, recordó Tarradellas.
Tras mantener reuniones con el jefe adjunto de la secretaria de la presidencia de Ucrania, Alexandr Shapal, el ministro ucraniano de Combustible y Transporte, Yuri Prodan, y el presidente de la empresa Naftogaz, Oleg Dubin, la delegación de la UE desplazada a Kiev ha partido hacia Berlín para mantener esta tarde un encuentro en la capital germana con representantes de la rusa Gazprom, informó la presidencia de la UE en un comunicado separado. Tarradellas precisó que la cita con Gazprom servirá para que la UE, después de hacer lo propio con Ucrania, exija explicaciones a Gazprom de por qué los Estados miembros no han recibido las cantidades de gas contratadas.