• Jueves, 23 de Noviembre de 2017

El agua a presión se llevó la promesa de eliminar el baldeo

El torero Rafael el Gallo sentenció “hay gente pa tó” después de que le presentasen a Ortega y Gasset y este le dijese que era filósofo. Si el matador no hubiese muerto en 1960 y en el Coliseo aún hubiese corridas –Galicia, Mellor sen touradas–, como le presentasen a la concejala de Bienestar Vegetal, María García, biotopo pata negra, llegaría a la misma conclusión: “Hay gente pa tó”. La edil anuncio la semana pasada que, dada la sequía, el baldeo de las calles pasaba a mejor vida durante una temporada. La medida la llevó al éxtasis, pues es de sobra conocido que le apasiona que haya moreas de lixo espalladas por la ciudad, situación que conseguiría con suma facilidad al suprimir la limpieza con agua. Pero como la Marea nasía pa’ganá es tan reacia a cumplir los compromisos que entabla, las máquinas siguen recorriendo las calles y lanzando chorros como si fuesen duchas motorizadas. La explicación municipal al nuevo incumplimiento de la palabra dada ha sido genial: una cosa es lo que se decide y se anuncia y otra llevar a la práctica los acuerdos. Lo dicho: Hay gente pa tó. FOTO: una máquina baldea torreiro | m.f.