Una carretera que puede ser machista

RITA Maestre, la mujer que confunde desnudarse ante Dios con irrumpir en una capilla con los pechos al aire, no deja de esbardallar. Ahora le ha dado por gastar 52.000 euros para determinar si el soterramiento de la M-30 provoca impacto de género. Es verdad que hay mujeres –y hombres– que consideran a un obrero sudado y en camiseta de tirantes un mito erótico o que ven un martillo neumático como un símbolo fálico, pero de ahí a hacer semejante inversión para determinar cómo afecta a la mujeres que se entierre una carretera... Por supuesto, la pasta no sale de su bolsillo, ¡eh!, sino del de todos los madrileños. FOTO: rita maestre | aec